Hacer Daño
Siempre pensé que el argumento de la película “Un día de furia” consistía en Michael Douglas que un día de mucho calor en medio de un atasco sufre un cruce de cables y se lía a pegar tiros por ahí. Después no era así, pero la idea me parece buena.
En mi caso la violencia física se me da fatal. Soy mucho más de palabras frías y cortantes, como estalagtitas. Las suelto sin pensar, y a veces aún peor, las suelto meditadas y pensadas, es una especie de explosión silenciosa de ira, apuntando donde más duele, retorciendo el sistema nervioso del otro hasta que agache la cabeza. Generalmente sólo lo hago con personas que quiero mucho. Generalmente el dolor que siento al haberlo hecho nubla cualquier otra cosa.
¿Quién me daría a mí esta capacidad de hacer daño? Lamentablemente estoy desarrollando también la habilidad de herir aún más inconscientemente. Van a ser mis dos palabras del siglo: culpa, daño. Vaya mierda de vocabulario, con lo bonitas que son “caderas” o “voluptuoso”.
Lamento los disparos que doy sin pensar. Sé que sangran mucho.
12 de Mayo, 2005 - 18:34
Un animal herido muerde. En general soy una persona pacífica, pero cuando me hieren en algún momento exploto, y digo cosas que pueden doler. Por suerte he aprendido frenar estas ansias de destrozo del contrario. Por suerte he aprendido perdonar el dolor que me causan. Por suerte, cada golpe me hace más fuerte y más resistente. Seguramente a tí te ocurre lo mismo.
Besos
M.
12 de Mayo, 2005 - 21:43
Es extraordinario, casi telepático diría yo. Los acontecimientos de mi vida en el día de hoy me han tenido todo el día pensando sobre cuántos nos duele a veces hacer daño a los demás. Y pensaba escribir un post.
Yo hoy he hecho daño, he causado dolor físico intenso a una paciente, aunque mi intención era buena y creo que servirá para aliviar su sufrimiento al menos en parte.
Hay gente que cree que el dolor tiene un significado. Se han escrito muchos libros sobre este tema.
Para mi el dolor es un sinsentido contra el que hay que luchar cada día.
13 de Mayo, 2005 - 8:34
Pues la verdad es que “caderas” es una palabra muy bonita… pero a mí me dijo un pajarito juarrozense que es más bonito aún decir cosas como “cadera en que besar perdones”, “beso para andar por los dolores”, o “lazo que borra los disparos”.
Somos ramilletes humanísimos y el dolor se da la mano con el júbilo del perdón, y el daño va con el profundo alivio de su reparo a todas partes… Lo malo no es dañar: lo malo es perder la sensibilidad para que eso nos cause tristeza, necesidad de reparar las faltas y deje de obligarnos a meternos debajo de la cama a lamentarnos…