Poke

Poke era un comando que se utilizaba en los ordenadores de 8 bits (Commodore, Spectrum, Amstrad, MSX…) antes de cargar un juego y por medio de una combinación numérica se obtenían ventajas inimaginables. Por ejemplo, escribías en el “Outrun” Poke 3244,5 antes de cargarlo y, voilà, tenías tiempo infinito.

Es una palabra completamente olvidada que un día se nos vino a la cabeza a Carlos y a mí y nos llevamos horas repitiendo como capullos “¡Poke, tío, Poke!”. Desde entonces la palabra “Poke” representa esas ventanas a los lugares más polvorientos de la memoria que de vez en cuando se abren con un chirrido estrepitoso.

Anoche me encontré en una tienda de cómics de Via Mascarella cara a cara con un Poke de los más recónditos. Había un DVD con esto en la carátula.

Toma ya.

11 comentarios sobre “Poke”

  1. Septimo Samurai dijo:

    En realidad, y siendo precisos, el Poke tenía como misión cambiar el contenido de una dirección de memoria, era una herramienta propia del Gran Hermano capaz de alterar el pasado para controlar el futuro. Una vez habías cambiado la memoria, no quedaba ni rastro de su valor anterior, y parecía que siempre había sido ese que tú habías impuesto por medio del comando. El Poke, aunque no lo supieramos, fue uno de nuestros primeros pinitos como hackers dominadores de matrix.

    La palabra en sí es un verbo inglés que significa “dar un golpe con un dedo o un brazo”. Como cuando uno clava un dedo en las costillas de otro (juego habitual entre primos y hermanos) diciendo “¿Molesto, molesto?”. También representa la acción de atizar un fuego, generalmente revolviéndolo con un poker o atizador.

    Abrir una ventana y escudriñar una dirección de la memoria sin cambiarla era en realidad el patrimonio de su hermano pobre y menos conocido, el Peek. Como su nombre indica, permitía echar un vistazo subrepticio a las profundidades donde habitaban TRON y RAM, pero carecía de los poderes cuasimágicos que tan popular hicieron a su hermano.

    Y por cierto, impagable el recuerdo del Señor Rossi. “Seeeeñor Rossi, pida usted, un helado o un café…” Corria ni más ni menos que 1980, ya que el Signore Rossi y su perro compartían el lugar de honor en nuestro dormitorio con Misha y Natasha, los ositos mascota de las Olimpiadas de Moscú. Nuestro padre dibujo en recias cartulinas blancas sus retratos, que nos sonreían amables desde el cabecero antes que nos metieramos entre las sábanas y nos durmiéramos.

    Un saludo,

  2. Sarah dijo:

    Jops, yo aun no había nacido en 1980, y eso de los juegos tampoco me suena mucho…

    Que incultura, por dios…

    Bexitos!

  3. martika dijo:

    Dios, cuando os ponéis a recordar vuestra infancia me siento como de otro planeta…
    Claro está, yo en aquellos momentos vivía en otro planeta. No me acuerdo de ningún amigo que entonces tuviera un ordenador…

  4. yhebra dijo:

    yo vivía en el mismo planeta que vosotros, pero ni por esas me acuerdo 8)

  5. Xti dijo:

    Uf…vaya memoria que teneis. Se supone que tuve uno de esos ordenadores, pero ni por asomo recuerdo lo del “poke”. De hecho, ni siquiera recuerdo qué es lo que tenia. Lo imposible de olvidar son los larguísimos minutos esperando a que se cargaran las cintas del juego de turno, y que diera error tras una hora esperando…. AGGGGGGGGGGGG

  6. Otis B. Driftwood dijo:

    Lo de poke siempre me trae a la memoria la pantalla del commodore en negro con las letras grises, jeje.

  7. lawrence breavman dijo:

    Si tenías que esperar larguisismos minutos seguro que tenias un commodore 64 con su dataset

  8. Otis B. Driftwood dijo:

    No te creas, podía haber sido un spectrum. Creo recordar que los primeros modelos tenían un aparato de casette, como aquellos que se veían en las películas de los 70 (Todos los hombres del presidente, y otras), y que había que ajustarle el volumen para que el juego cargara en condiciones.

    Y ese runrun, runrun del datasette del commodore, que cuando se paraba sonaba a gloria… Santa paciencia para jugar al Summer Games, jejeje.

  9. Mugen dijo:

    Oh, vaya. Que si caramelitos que hacen ruiditos, que si aparatitos electronicos para jugar que hacen ruiditos (de mi epoca es el Spectrum 128 k), que si recuerdos morbosos de la infancia….

    Podriamos hacer una serie de television al estilo Cuentame, pero en los 80’s y con mas guasa…

    Oh, el señor Rossi, oh los bocatas de NOCILLA (no nutela) mientras cargaba el Cybernoia…

  10. Charles Bronson dijo:

    El datasette del Commodore 64 usaba un protocolo propietario y por tanto no se podia utilizar ningun vulgar radiocassette o “loro” como en los ordenadores de baja estofa (Spectrum, etc.).

    Dicho protocolo fue diseñado para ser compatible con el anterior modelo (Commodore VIC-20) y por tanto era muuuuy lento. Por eso los juegos solian incluir sus propias rutinas de carga (miticos Cyberload, PavLoda) que a parte de ser mas rapidos, incluian imagen del juego e incluso musica.

    La unidad de disco floppy del Commodore 64 no tuvo aceptacion en España por su alto precio pero en USA copaba el 99% del mercado. Un juego estandar de 190 bloques tarda 8 segundos en cargar en disco y unos 10 minutos en cinta.

  11. Xti dijo:

    Decidimos pues que yo tenía un spectrum…. y como habeis dicho por ahí… santa paciencia!

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