Migas de Pan

Esta mañana alguien muy importante me decía “Quisieramos encontrar la llave que permitiera al otro salir de este laberinto”. En el fondo, añado yo, con la esperanza de encontrar nuestra propia llave que conduzca a la salida.

Decía ella que en estos casos lo que nos haría falta es o un ovillo del que poder tirar, o tal vez migas de pan como las que guiaban a Pollicino (Pulgarcito)…

8 comentarios para “Migas de Pan”

  1. Dordoka dice:

    No creo q las migas de pan existan en los laberintos en los que nos metemos en la realidad… Más bien creo que la llave aparece cuando dejas de obsesionarte con buscar la salida.

  2. melonian dice:

    yo optaría por un GPS jejeje(ps)

    aunque no te ofusques buscan llaves, salidas y luces de neón que marcan la solución a los problemas…en la mayoría de los casos el paso del tiempo actúa como alivio y el problema se olvide (o amortigua) sin llegar a tocar esa dichosa llave, simplemente uno supera la dificultad olvidándose de que existe (y por lo tanto dejando de ser una dificultad).
    En el resto de los casos una pistola bastará ;p (eso era coña, no me hagas caso, que hoy no estoy muy fino!)

  3. martika dice:

    Muy buen comentario el de Dordoka. La llave está en nosotros mismos: es tan simple como decir que la felicidad lleva nuestro propio nombre. Sólo así podemos realmente compartirla con alguien.
    Besos
    M.

  4. Flauzia dice:

    Per uscire dal labirinto bisogna uccidere prima il minotauro. Ma fatto fuori lui, scompaiono tutte le paure o no?

  5. Berta... dice:

    HOLA!!!
    Yo no he sentido nunca esa necesidad imperiosa de ir dejando migas de pan para volver a tu lugar de destino…yo he snetido la amarga sensación de no tener ningún camino en el que adentrarme.
    No sé qué es peor.

  6. melonian dice:

    Con la tentación de empezar con la atrocidad gramatical típica de Yoda empezaría a decirte que “caminos siempre adelante debe haber”…
    Continuar o parar ya son dos caminos que uno puede tomar y casi siempre hay desvíos invitándonos a salir de nuestras vías y empezar a bailar con un hoolahoop y un par de sombrillas de papel colgadas de las orejas.

    Eso no quiere decir que las nuevas opciones sean siempre mejores, pero no conozco ninguna situación donde no haya nuevos caminos que tocar, por muy radical que la nueva orientación parezca.
    Eso sí, lo que a menudo ocurre es que la pena, penita, pena nubla las mentes más claras y no deja ver esos bonitos caminos con el cartelito de neón diciendo “Por aquí una nueva vida”.

    A mi un cartelito de esos me salvó la vida, y eso que decía “Déjalo todo y pírate a Atenas, donde está lo que quieres”.
    Primero, acojone. Luego, cojones. Y al final el solecito vuelve a salir y empieza a orbitar a nuestro al rededor…

  7. Berta... dice:

    CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR

  8. Candi Muñiz dice:

    Me gustó lo del viejo Ali Farka y la teoría del huevo duro… que nunca seremos…

    Tal vez te gustaría leer «Una miga de pan» de Gustavo Martín Garzo.

    Saludos,

    Candi

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