Corolario a la Navaja de Occam
El caso es que hay momentos en los que la solución más sencilla no es la más correcta. O mejor dicho, donde la libertad de elección nos lleva a elegir una solución más compleja.
El ejemplo más claro. En la crisis más profunda, esas personas que saben decirte: “Todo va a salir bien”. Y lo crees. Aunque la navaja diga lo contrario.
26 de Junio, 2005 - 17:04
Soluciones sencillas, correctas, incorrectas, complicadas… tengo tanto miedo a cagarla que no elijo ninguna… ya me conoces :P
Besos.
26 de Junio, 2005 - 21:57
La mejor manera de cagarla es no elegir
27 de Junio, 2005 - 12:08
Albert Einstein comentó que “todo debe ser sencillo, pero no más sencillo de lo necesario”. A veces los problemas complicados requieren soluciones complicadas.
Un abrazo,