Ansiedad (sin alarmismos)
La ansiedad esta asociada muy frecuentemente a preocupaciones excesivas (llamada expectación aprensiva). Por ejemplo: miedo a que algún familiar cercano o la misma persona que sufre este trastorno puedan tener un accidente, enfermarse o morir. A la persona le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.
La ansiedad y preocupación se asocian a 3 o más de los siguientes síntomas:
Nerviosismo, inquietud o impaciencia
Fatigabilidad (cansancio) fácil
Dificultad para concentrarse o poner la mente en blanco
Irritabilidad
Tensión muscular, temblor, cefalea (dolor de cabeza), movimiento de las piernas e incapacidad para relajarse
Alteraciones del sueño: dificultad para conciliar o mantener el sueño o sensación al despertarse de sueño no reparador
Sudoración, palpitaciones o taquicardia, problemas gastrointestinales, sequedad de boca, mareos, hiperventilación (aumento del número de respiraciones por minuto)
La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan un malestar significativo o deterioro en las relaciones familiares, sociales, laborales o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.
Tal vez el doctor Breavmam pueda aportar algo más a esta breve descripción de un estado físico y mental que sume a quien lo padece en un bloqueo terrorífico. Si la persona que lo sufre suele ser equilibrada y tiende a poseer el control sobre las cosas el efecto se duplica.
En Italia he sufrido mi primer ataque de ansiedad (y luego el segundo y el tercero). Es una auténtica lucha sin cuartel dentro de tu cabeza donde tu sentido del equilibrio grita, aulla, patalea en la búsqueda de la autoridad para ordenar a tu cuerpo y a tu respiración calmarse. Son minutos larguísimos, miras en torno a ti buscando un lugar donde escapar, una posición más cómoda, algo, lo que sea, que te tranquilice. Lo intentas racionalizar, te dices “no tienes nada, es todo psicológico” pero no puedes respirar, tienes taquicardia, necesitas sentarte y cuando estas sentado necesitas estar de pie. Buscas alguien con quien hablar pero no salen las palabras. Si estás acompañado un abrazo te suele ayudar a controlar la respiración. Si estás sólo lo único que puedes hacer es desear que pase pronto.
Las veces que he tenido ansiedad ha sido consecuencia directa de hechos concretos que han despertado esa reacción en mi cuerpo. Pero la bailarina me contó ayer cómo esa ansiedad le atacó en la más profunda de las soledades, en Venecia (que a pesar de los pesares empiezo a identificarla como el infierno), sin ser una respuesta a algo concreto, sino como una rebelión del cuerpo a una suma de momentos acumulados a lo largo de meses: convulsión emocional, stress extremo en el trabajo, falta de sueño, falta de alimentos, intensidad al minuto, sensación de no poder malgastar el tiempo y, como último eslabón, una tos impenitente que se ha instalado en su pecho. Y en un momento esa pequeña gran montaña de realidades ha obligado a su cuerpo a dejar de respirar. Y sola.
Me inquieta profundamente el pensar en cosas intangibles como las descritas provocando algo así. Es decir, es como si de repente conceptos teóricos y verbales como “presión” adquirieran envergadura física, real, con tres dimensiones. Y me los imagino como una especie de fantasmas oscuros encapuchados que, mires donde mires, están allí. Y cuando te han atenazado de miedo, cuando te tienen sometido, cuando sólo tienen que darte el golpe de gracia, te miran fijamente y se marchan de allí. No sin antes volverse a darte una última mirada, como advirtiéndote de que pueden volver en cualquier momento…
27 de Junio, 2005 - 18:56
….. y lo peor a partir de ese momento es el miedo que se instala en tu cuerpo. Temes volver a pasarlo mal, y una vez que lo has sufrido, sabes que puede volver en cualquier momento… y ese es el peor temor: que regrese.
28 de Junio, 2005 - 11:21
Cucù . Nunca escribo en el blog aunque sea una lectora apasionada.
Lo siento, mi español vacila como un niño en sus primeros pasos.
Espero se me entienda todavía
Sé que haré muchas faltas, pero necesito contestar.
Mi primero ataque de ansiedad fue un choque enorme para mí. No podía respirar y tenía miedo de morir. Pregunté a mi madre de llamar al medico Cuando lo vi llegar con su maleta ya me encontraba mejor.
Bueno, lo peor es cuando te das cuenta de qué todo lo que en los minutos mas largos de la historia te parece verdadero y inequívoco, todo eso es un gigante castillo de arena, qué una pequeña atención puede borrar. En un secundo si tienes suerte, luego en algunas horas si el ataque es mas serio.
La vergüenza para sentirse tan estúpida es otra cosa difícil para soportar. Y como dice Fans, sobre todo si la persona que lo sufre suele ser equilibrada y tiende a poseer el control sobre las cosas. No es fácil aceptar que tu puta cabeza pueda tomarte el pelo y que te engañes así
Es verdad, los ataques pueden volver en cualquier momento. Por eso, cuando esos fantasmas oscuros se van, y la lucha termina tienes que saborear la libertad conquistada.
Por ejemplo puedes empezar a bailar
28 de Junio, 2005 - 15:44
Que gran profesor que me siento…
Esa última frase es una genialidad. Siempre puedes empezar a bailar…
En mi caso es, siempre puedes empezar a cantar, que es mi ahuyentador oficial de ansiedades…
¿alguno más?
28 de Junio, 2005 - 17:42
Por ejemplo, puedes caminar descalzo….
28 de Junio, 2005 - 17:45
Cuando el médico me explicó que mis taquicardias se debían a la ansiedad, dejé de tener ataques propiamente dichos. A partir de entonces mi ansiedad era un sentimiento continuo, con altibajos. A veces simplemente no podía aguantar delante del ordenador, y me iba a subir y bajar las escaleras de la facultad un par de veces con algún pretexto; también engullía las tabletas de chocolate. Lo más efectivo: fumar hasta quedar medio inconsciente, y entonces dormir. Claro que a veces me despertaban las taquicardias o las pesadillas…
Sin duda lo que mejor me va es leer a Hesse.
Porque no me distrae de mi ansiedad, sino me ayuda a luchar conscientemente contra ella.
26 de Abril, 2007 - 14:07
holaaaaaaaaaaaa
yo tambien he andado por la senda dela ansiedad , pequeño monstruo ..ahora para monstruos nosotros…es horrible ..pero hay que aprender a coexistir con ella , y no tener complejos, es asi , yhay que buscar soluciones …no ospasa sobretodo cuando cambia el tiempo??