Archivo de Junio de 2005

La teoría del huevo duro

Martes, 14 de Junio de 2005

El escritor danés Halthorb S. Jaelae enunció una vez una teoría que podríamos resumir así:

Cumples unos años. 15, 20, 27, 35. Llegas a un punto donde piensas que estás hecho, cocido, como un huevo duro. Cuando un huevo está duro puedes dejarlo dentro del agua hirviendo veinte horas más. Seguirá estando duro. Tu forma de pensar está construida, tus principios morales y éticos instaurados, tus ideologías fijas, tu comportamiento institucionalizado, tu biorritmo constante. Entonces, cuando todo está bajo control, cuando los límites están perfectamente definidos y el siguiente paso es obvio… todo cambia. Las estructuras se vencen, los cimientos se abren y todo lo que tenía orden y sentido ahora es caos y mundos desconocidos. Te miras al espejo y no sabes quien tienes delante. Te sientes aterrorizado y, tal vez, con un regusto placentero. El siguiente paso ya no es nunca más algo que se da por sentado.

Entonces te das cuenta de que nunca has sido un huevo duro. Sigues siendo un huevo pasado por agua.

Dicen los demás…

Lunes, 13 de Junio de 2005

Dice mi hermano Otis: “El problema es que nunca estás sólo, es que estás contigo mismo”.

Dice Lorenzo: “¿Por qué nada puede ir linealmente?”

Dice Howlita, parafraseando a García Márquez: “Que alguien no te ame como tu quieres no significa que no te ame con todo su ser”.

Dice Chiara, parafraseando a una amiga: “Cuando uno toca fondo siempre puede empezar a excavar”.

Dice Rafa: “No olvides que después de este año tú ya eres el rey”.

Dije yo: “Las pajas mentales son absurdas si al final no te corres”.

Dice Carlos: “El infierno es la soledad no deseada”.

Dice el Primo: “Que yo no me he ido a vivir fuera, que yo no voy a madurar”.

Dice Enrique: “illo, pos a shuparla”.

Dice melonian, más o menos: “Entre la más absoluta de las miserias y la euforia más desenfrenada solo median un par de caricias”.

Dice mi hermano, de nuevo: “Campeones, oeoeoeoeoeoe”. En esto le apoyo yo.

Migas de Pan

Viernes, 10 de Junio de 2005

Esta mañana alguien muy importante me decía “Quisieramos encontrar la llave que permitiera al otro salir de este laberinto”. En el fondo, añado yo, con la esperanza de encontrar nuestra propia llave que conduzca a la salida.

Decía ella que en estos casos lo que nos haría falta es o un ovillo del que poder tirar, o tal vez migas de pan como las que guiaban a Pollicino (Pulgarcito)…

Y Pilatos se lavó las manos

Jueves, 9 de Junio de 2005

Poncio Pilatos tenía en su poder la decisión de crucificar o no a Jesucristo. Pero a pesar de estar convencido de su inocencia el miedo, la comodidad o la indiferencia le pudo y se lavó las manos delante del pueblo de Jerusalen en señal de que se desentendía del asunto.

Supongamos algo diferente. Imaginemos a un Pilatos padre de familia con un niño recién nacido y el miedo que pudo sentir a represalias, no sólo hacia él sino a su familia. Imaginemos que Pilatos toma su decisión basado en los “consejos” de instancias superiores a los que no podía hacer oídos sordos. Pensemos por un momento en Pilatos visitando de incógnito una madrugada la cruz de Jesús y dándole un poco de agua, intentando aliviar un dolor del que es responsable pero que no ha sabido parar.

¿Qué fue después de Pilatos? ¿Vivió acosado por los remordimientos? ¿Se despertaba en medio de pesadillas? ¿O logró convencerse de que su decisión había sido la adecuada y siguió adelante con su vida?

¿Alguna vez habéis sentido que os lavabais las manos sin saber cómo no hacerlo? ¿Alguna vez habéis sentido que algo o alguien ponía un cántaro con agua debajo de vosotros y metía vuestras manos dentro y que, simplemente, no teníais la fuerza para sacarlas de allí? ¿También vosotros os despertáis en mitad de la noche y no podéis mirar la blancura reluciente de vuestras extremidades…?

Euforia (post-monólogo interior)

Martes, 7 de Junio de 2005

euforia. (Del griego, fuerza para llevar o soportar).
1. f. Capacidad para soportar el dolor y las adversidades.
2. f. Sensación de bienestar, resultado de una perfecta salud o de la administración de medicamentos o drogas.
3. f. Estado de ánimo propenso al optimismo.

Melonian me dejó un comentario muy interesante en el post anterior. Dice, literalmente: “De la más impoluta miseria hasta la más flipante de las euforias sálo hay un par de caricias“. Dificilmente se puede decir una verdad tan grande en tan pocas palabras.

Últimamente la euforia es una palabra que ronda mi cabeza. Me la trajo la pequeña bailarina que me calienta el corazón aquí en Bologna, que hace algunos días me dijo algo así como que en ciertas situaciones es necesaria esa euforia extrema para poder creerte que puedes con todo.

En esta ciudad el pesimismo ha sido una constante durante los últimos nueve meses y ni siquiera sensaciones tan arrebatadoras como el descubrimiento, la piel de gallina o la taquicardia me han despejado los nubarrones negros del cerebro.

Continuamente escuchamos advertencias contra la euforia, no hay que dejarse llevar por ella, hay que tener los pies en la tierra, hay que ser prudente… y cuando conviertes ese mecanismo, che comunque per me è importante in questo periodo, en tu rueda de molino acabas congelando la sonrisa cuando tu equipo gana la Champions por el pensamiento maléfico que te ataca diciéndote “el año que viene nos darán bien en la primera ronda y seremos unos fracasados”. Es una rendición absoluta al esclavo que cuando portaba la corona de laurel al César le susurraba al oído “memento mori (recuerda que eres mortal)”.

La pregunta es ésta: ¿el esclavo tenía razón? Posiblemente sí, pero tal vez el que tenía razón era Bowie cuando decía “we could be heroes, just for one day”, tal vez debería quitarle el tapón a la euforia y dejarla escapar y creerme héroe por un día o tal vez, por qué no, inmortal, y que puedo con todo y que me comeré el mundo como creí comérmelo una vez.

De lo contrario puede ser que un día alguna persona a la que quiero me mire a los ojos y me diga, con razón, que mi negación de la euforia, mi estado pesimista como razón de ser, la ha dejado abandonada. Y en ese caso la rueda de molino se para.

Y como dijo el cuervo, “nunca más”.

Cansancio

Domingo, 5 de Junio de 2005

Los deportistas de alta competición, sobre todo los de fondo, como los ciclistas, dicen que hay una especie de “tope de cansancio” físico. Una línea imaginaria dentro de la fatiga a partir de la cual simplemente dejas de notar el agotamiento. Simplemente corres y corres y corres y la crisis ha pasado. Una vez pasada la línea, simplemente te mueves. No hay más.

Si aplicamos eso al cansancio emocional, esa línea imaginaria no sé si llega a alcanzarse nunca. No sé sí realmente se llega a traspasar el punto en el que dejas de sentir el agotamiento en el corazón y simplemente te mueves. Simplemente bombea. A veces uno cree estar a punto de sobrepasar ese momento, a veces siente que ya ha llegado al punto de no retorno y el cansancio desaparecerá.

El cansancio físico se cura con sueño y masajes. El emocional no. Lo malo de ese sobreesfuerzo de piel es que no hay nada que mitigue la fatiga. Excepto tal vez acurrucarse en los brazos de alguien que haga milagros, que los hay. Cuando ese alguien no está, o tal vez está tan cansado como tú, el corazón no se para y se sigue moviendo una y otra vez…

El mundo se acaba en el año 2012

Viernes, 3 de Junio de 2005

Charlando el otro día con Claudia me contó que había leído en alguna parte que un futurólogo había predicho el final del mundo para el 2012. Ya sabemos que el mundo se acaba de vez en cuando pero Claudia aprovechó para preguntarme: “¿qué quieres hacer antes del 2012?”

Me tomé en serio la pregunta. Y lo pensé mucho rato. Y di con la respuesta. Quiero hacer una película. Pero no rodar algo con los colegas para reírnos un rato. No. Quiero hacer una película de verdad, un largometraje con todos sus planos y todo sus minutos completos. Quiero empeñar un año de mi vida, pedir préstamos y empeñarme hasta los ojos, perder la salud, cabrearme, entrar en crisis… y que al final quede terminada.

Quiero hacerlo como sueño personal pero sobre todo quiero hacerlo porque estoy hasta las narices de ver cómo a mi alrededor personas a las que quiero y que son mucho más que válidas acaban desperdiciando sus ganas y su talento como becarios o en trabajos de supervivencia porque las demás puertas se las han encontrado cerradas una y otra vez. Así que quiero escribir el guión con Mariajo, quiero que produzcan Jose y La Mala, que Carlos lleve la cámara, haga el montaje y me cuente cuentos cuando no pueda dormir, que Josefina me dirija el Casting, que Rafa (y Carlitos con él, por qué no) hagan la música, que Patri y Berta me hagan los story-boards, que Enrique sea mi documentalista, que El Primo conduzca y haga lo que le dé la gana, que para eso es el primo, leches, que mi hermano Otis ponga la voz en off, que Chiara sea la responsable de prensa y relaciones con los medios (y si quiere, la coreógrafa también), que Diana lleve el maquillaje y vestuario, que Coque, Ade y Oscar lleven la parte informática, que Juan sea el productor ejecutivo, que Lucía lleve la publicidad y el márketing, que Rocío, Santi Breavman y Diego sean parte de los actores, que todas y cada una de mis fokas sean los extras, la clá, las alegrías y el cátering.

Y quiero que la primera persona que la vea terminada sea Yhebra.

Me quedan siete años para intentarlo…