Mi hermano insiste en que haga lo que me salga de las narices con el blog. Que no me sienta obligado a hablar de cosas determinadas o a publicar un post al dÃa en lugar de dos o tres, o uno al mes. Que no me olvide de que esto lo empecé por mà y que tal vez por eso esté funcionando tan bien.
Voy a hacerle caso. Y para empezar dejo la rebelión generacional contada por mi adorado Fabrizio de André. De nuevo dejo primero la traducción.
SALLY - Fabrizio De André
Mi madre me dijo – No debes jugar
Con los zÃngaros en el bosque.
Mi madre me dijo – No debes jugar
Con los zÃngaros en el bosque.
Pero el bosque estaba oscuro, la hierba ya estaba verde
Por ahà viene Sally con una pandereta.
Pero el bosque estaba oscuro, la hierba ya estaba alta
DecÃdle a mi madre que no volveré.
Fui hacia el mar sin barco para atravesarlo,
gasté cien liras por un pececillo de oro.
Fui hacia el mar sin barco para atravesarlo,
gasté cien liras por un pececillo ciego.
Lo monté sobre el lomo, desaparecà en un momento
DecÃdle a mi madre que no volveré.
Lo monté sobre el lomo, desaparecà en un momento
Decidle a mi madre que no volveré.
Cerca de la ciudad encontré a Pilar del mar,
con dos gotas de heroÃna adormecÃa su corazón.
Cerca a las caravanas encontré a Pilar de los manzanos
Con la boca sucia de arándanos y un cuchillo en medio del pecho.
Me desperté sobre la encina, el asesino habÃa huÃdo,
decidle al pececillo que no volveré.
Me miré en el estanque, el asesino ya se habÃa lavado,
decidle a mi madre que no volveré.
Sentado bajo un puente se olfateaba el rey de los ratones,
en la calle sus muñecas quemaban mantas.
Tumbado bajo el puente se adoraba el rey de los ratones,
en la calle sus muñecas seducÃan a los señores.
Me habló en la boca, me regaló un brazalete,
decidle a la encina que no volveré.
Mi besó en la boca, me ofreció su cama,
decidle a mi madre que no volveré.
Mi madre me dijo – no debes jugar
Con los zÃngaros del bosque.
Pero el bosque era oscuro, la hierba ya estaba verde,
por allà viene Sally con una pandereta…
SALLY
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari nel bosco.
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari nel bosco.
Ma il bosco era scuro l’erba già verde
lì venne Sally con un tamburello
ma il bosco era scuro l’erba già alta
dite a mia madre che non tornerò.
Andai verso il mare senza barche per traversare
spesi cento lire per un pesciolino d’oro.
Andai verso il mare senza barche per traversare
spesi cento lire per un pesciolino cieco.
Gli montai sulla groppa sparii in un baleno
andate a dire a Sally che non tornerò.
Gli montai sulla groppa sparii in un momento
dite a mia madre che non tornerò.
Vicino alla città trovai Pilar del mare
con due gocce d’eroina s’addormentava il cuore.
Vicino alle roulottes trovai Pilar dei meli
bocca sporca di mirtilli un coltello in mezzo ai seni.
Mi svegliai sulla quercia l’assassino era fuggito
dite al pesciolino che non tornerò.
Mi guardai nello stagno l’assassino s’era già lavato
dite a mia madre che non tornerò.
Seduto sotto un ponte si annusava il re dei topi
sulla strada le sue bambole bruciavano copertoni.
Sdraiato sotto il ponte si adorava il re dei topi
sulla strada le sue bambole adescavano i signori.
Mi parlò sulla bocca mi donò un braccialetto
dite alla quercia che non tornerò.
Mi baciò sulla bocca mi propose il suo letto
dite a mia madre che non tornerò.
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari del bosco.
Ma il bosco era scuro l’erba già verde
lì venne Sally con un tamburello.