La cuadratura del círculo
En un acto de muy consciente masoquismo, estuve anoche revisando toda la bitácora desde sus inicios, releyendo cada post, cada comentario, intentando vislumbrar cuanto se parece mi vida de ahora, cuanto me parezco yo a aquel Fanshawe que abría fuego a partir del impulso.
Ahora la reducción al mínimo (con su pase por la reducción al absurdo) ha llegado a la reducción al gris, y en esas está. Me doy cuenta como sin querer me entran ganas de contestar o matizar cosas que dije, como ya no quedan rastros de la euforia, ni de la ansiedad, como ya somos héroes y sigo queriendo pedir un deseo, como todavía como en el Refugio de San Vitale y ya nadie me calienta el corazón en Bologna…
A pesar de esas ganas de volver sobre lo mismo de repente me he acordado que en estos días hace un año que conocí a Elena, mi “piccola volpe” particular, y como un 22 de abril conté que me fui de vacaciones a su casa y brindamos con camomila prometiendo querernos para toda la vida.
Bueno, toda la vida no sé, pero cinco meses después vamos por muy buen camino.
Feliz aniversario de amigos, principita.
26 de Septiembre, 2005 - 15:29
Pues para masoquistas ya somos dos :) Es curioso como a veces nos gusta escarbar en nuestras heridas en vez de dejar que el tiempo las cierre del todo…
26 de Septiembre, 2005 - 15:51
¡Feliz aniversario!
26 de Septiembre, 2005 - 16:54
felicidades, ojalá sea toda la vida
26 de Septiembre, 2005 - 19:42
Enhorabuena por el aniversario, cosas como la amistad verdadera no se celebran todos los días, y es una pena.
PD: Gracias por tus visitas… por cierto, ¿que quiere decir imitante? ¿Acaso que uno se contagia de la infelicidad general por imitacion? Un saludito
26 de Septiembre, 2005 - 20:47
y seguid brindando cada agno y prometeos lo mismo. el amor que no se renueva cada dia se convierte en otra cosa