El eterno resplandor de la mente inmaculada

En inglés “Eternal sunshine of the spotless mind”. En español le dieron el ridículo nombre de “Olvídate de mí”. En italiano el todavía más ridículo de “Se mi lasci ti cancello” (Si me dejas, te borro). En resumen, una de las mejores si no la mejor película que he visto este 2005.

No quiero hacer crítica de cine hoy. No quiero hablar de lo bien que lo hacen los actores o del guión inteligente, o de la originalidad. Siempre que pienso en esta película me viene a la cabeza la idea de cuántas veces deseamos borrar los recuerdos para empezar de cero. La ansiada “tabula rasa” que de vez en cuando nos hacemos todos, “desde hoy comienzo de nuevo”, “a partir de hoy cambio todo”… no se puede. Arrastramos nuestros recuerdos que pesan como losas y te anclan a tu propio pasado del que no te puedes desprender. Y entonces, aunque sea fugazmente, deseas no haber vivido aquellos momentos, no tener esos recuerdos fijados a fuego, quieres soltar lastre y no sabes como demonios hacerlo. No son kilos de más, no son trastos viejos, son imágenes y sensaciones de piel que están adheridas a ti y que te dominan sin que tú tengas ni voz ni voto. La mente ya no está inmaculada, nunca más lo estará. Y llega, porque llega, el momento en el que esos recuerdos imborrables pasan a ser insignificantes, y te maravillas de haberlos querido borrar en algún momento, que gilipollez, son vivencias, son mi pasado, mi código genético, mis huellas digitales… es el pensamiento de aquel al que ya no le importa. Porque mientras te importa a veces, a veces solo, desearías tener un botón rojo que pulsar, donde todo aquello que has vivido lo desvives, donde las sombras que te envuelven dejan de bailar dentro de tu cabeza…

30 comentarios sobre “El eterno resplandor de la mente inmaculada”

  1. snake dijo:

    las huellas explican dónde has llegado; el pasado determina el futuro; las gilipolleces dan sentido a los momentos de lucidez…

    ¡qué fácil es querer quedarse con lo bueno! Ya sé que no somos héroes, pero… ¿y aprender de la frustración?

    ¡Ésa será la manera de vencerla!

    Te quiero un montón, no te olvides

  2. martika dijo:

    Todos queremos borrar algunos recuerdos, y quizás no es tanto para eludir el dolor como para poder volver a creer que todo puede salir bien, que no hay nada que no podamos conseguir, que si un sentimiento es fuerte podrá con todo… Yo a veces también deseo olvidar, como ya escribí en alguna ocasión en la que me recomendaste esa película de la que estás hablando (tú y alguien más). Y no se puede. Será porque la inocencia es el precio que pagamos por la madurez, y no se puede reclamar que nos la devuelvan (y me vuelvo a autocitar).
    Hay que aprender a vivir con los recuerdos.
    Muchos besos, a ver si charlamos algún día

  3. el contrabandista dijo:

    Sin ánimo de hacer crítica de cine, me sumo a tu opinión, me parece de las mejores películas que he visto últimamente.
    Sobre el argumento de tu post, la verdad es que no sé si seré un tipo raro, pero creo que nunca he sentido esa necesidad de borrar todos los recuerdos sobre una persona, ni siquiera he vivido eso (o por lo menos no recuerdo haberlo vivido) como una tentación instantánea. Me da pánico, por otra parte, que algún día fuese posible hacerlo de una forma externa, mecánica o informática, como en la peli.

  4. Subí de una colina pero bajé de una montaña dijo:

    No quiero tocar las narices y me ha gustado mucho tu post, pero si no lo escribo reviento

    From the Diccionario Espasa Concise © 2000 Espasa Calpe:
    sunshine = luz del sol

    ¿”El eterno resplandor de la mente inmaculada”?

    De wikipedia

    El título original, Eternal Sunshine of the Spotless mind, está inspirado en un verso del extenso poema Eloisa to Abelard del poeta inglés Alexander Pope. Ésta es la estrofa en la que aparece el verso en cuestión:

    How happy is the blameless vestal’s lot!
    The world forgetting, by the world forgot.
    Eternal sunshine of the spotless mind!
    Each pray’r accepted, and each wish resign’d;

    Que traducido significa lo siguiente:

    ¡Qué felices son los inocentes!
    Olvidando el mundo, y por éste olvidados.
    ¡Brillo eterno de una mente inmaculada!
    Cada plegaria aceptada y con cada una, una renuncia.

  5. selenita dijo:

    En todo lo q me ha ocurrido, aunq fuera realmente negativo, siempre he podido sacar algo positivo. Quizas algunas veces han sido pequeñas chorradas, autoengaños para no dejarme hundir… pero lo consiguieron en su momento, aqui sigo! En ocasiones he deseado poder borrar recuerdos pero si pudiera hacerlo… perderia esos wenos momentos, la memoria y mi propio orgullo de saber q todo lo que me ha pasado, lo he sobrevivido.
    Aun no te lo habia dicho, pero gracias por tu vuelta ;)

  6. fanshawe dijo:

    Corregido, muchas gracias :-) Y genial la referencia.

    Gracias por volver tú también Selenita.

  7. howlita dijo:

    A pesar de mi conocida negatividad y tendencia al autofustigamiento no me gustaría olvidar las cosas malas, simplemente que se pasearan por mi vida como algo más, como algo imborrable de lo que aprender y que me ayudaran a sortear los baches de la misma.

    En cuanto a la peli… soy un caso, no la he visto y el caso es que la tengo hace tiempo para ver. Sólo veo pelis de masacres, sangre y niñas japonesas con pelos delante de la cara. Estaré enferma?

    pd: pero qué solete eres…!

  8. Otis B. Driftwood dijo:

    Sí :P

  9. Fainberg dijo:

    Esto de Se mi lasci ti cancello ha sido el título más criticado por las bitácoras italianas. De todas formas, yo creo que la situación más estresante es la de la película Memento, no sé si la has visto (habla un hombre que tiene un disturbo de la memoria y por esto no logra recordar lo que le pasó hasta media hora antes, y llena su cuerpo y su casa de escritas y foto para no olvidar).

  10. Lucía dijo:

    Uff, tu post ha dado en el clavo conmigo, ayer fue un día de terrible revival. Pero, como la mayoría, tampoco renuncio, claro.

    La mejor película del año, sí.

    Te echo de menos

  11. Little Town Blue dijo:

    Ayer precisamente veia uno de esos programas de famosos, que si ya son detestables en casa no os cuento en EEUU, en el hablaban de ‘los 101 oops de los famosos’. Unos de los ‘oops’ era para Jim Carrie cuando actuaba en peliculas no comicas y decian “es algo asi como imaginarte a tus padres haciendo el amor, horrible y desagradable!!!”. En ese momento, tras uno de mis frecuentes pero esperados shocks por vivir inmersa en una cultura llamemosla algo peculiar, volvi a decirme a mi misma que precisamente cosas como ese comentario, tonto pero muy representativode esta sociedad en la que vivo, son las que me dan la clave para entender muchas acciones sin sentido que se llevan a cabo desde aqui.

    Por supuesto, todo esto viene porque para mi Jim Carrie solo existe cuando no hace comedias y “Eternal sunshine”, desde que la vi hace ya casi un anio se convirtio no en una de las mejores peliculas del anio sino en una de mis favoritas; una de esas peliculas que cuando terminan sigues mirando los titulos de creditos del final sin parpadear… estoy segura que sabeis lo que es eso.

    En cuanto a poder olvidar las cosas, no estoy muy segura si seria algo realmente bueno. Los recuerdos son de las pocas cosas que nos pertenecen y nadie nos los puede arrebatar; gracias a ellos funcionamos y aprendemos a ‘intentar’, al menos intentar, ano volver a cometer los mismos errores. Los recuerdos nos hacen fuerte. No me gustaria estar pedida cada dia como Jim Carrie porque alguien borro mis recuerdos, o lo hice yo porque un dia no me senti lo suficiente fuerte como para soportar las posesion ellos. De todas formas, si es cierto lo que lei hace ya mucho tiempo, nuestros recuerdos no son del todo reales, jugamos con ellos en todo momento, nos hacemos heroes o victimas cuando los rememoramos para nosotros mismos o para los demas. Por eso, no creas ciegamente en ellos.

    Perdonen por la falta de acentos y otros caracteres, no estan en mi posesion en estos momentos.

    Little Town Blue

  12. melonian dijo:

    ah, pués yo sigo teniendo esos flashes de días pasados que querría que no hubieran pasado, que querría que le hubieran pasado a otro y que ese otro llevara la carga por mi.
    Sí, hay días que sigo siendo egoísta esperando que una mano divina se lleve todo el dolor, pero no hay manera.

    Hay tanto dolor concentrado en pocos recuerdos que no creo que nunca pueda aceptar que están ahí y forman parte de mi. Estoy convencido que yo sería alguien mejor sin esos pequeños dramas de mi vida…snifff

  13. melonian dijo:

    suerte que tengo a los koalas…

  14. fanshawe dijo:

    Fainberg: si que vi Memento. Me gustó mucho, pero la veo en otro plano con respecto a esta peli. Donde en Memento la amnesia es una enfermedad, en esta es una elección. Y esa es la pregunta que me inquieta. ¿Elegiría hacerlo, de poder elegir?

    Lucía: y yo a ti cielo. A ambos nos sienta fatal el pasado.

    Little Town: Que sorpresa verte por aquí :-) Me encanta que te pases, que sería de mi casa sin una yanki.

    Melonian: si chico si. Suerte la tuya. Yo también tengo un koala…

  15. Otis B. Driftwood dijo:

    Qué suerte. Yo quiero uno. Femenino, a ser posible :-D

  16. Yhebra dijo:

    Pues ten cuidado, Otis, que los koalas tienen las uñas afiladas y muy mala leche… Has visto alguna vez como hacen el amor los koalas?

  17. La Adelfa Blanca dijo:

    Tienes un blog muy honesto y hermoso, sin duda alguna. Me gustaría formar parte de tu vida, que sepas no me olvido y llevo 9 días buceando en este blog.

    Un abrazo enorme

  18. Lorena dijo:

    Hola, llegué tras navegar por el blog de El Contrabandista. Acá, en Chile, “Eternal sunshine…” se tradujo como “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”, que aunque más cercana literalmente, no sé si expresa el sentido del poema que inspira el título de la cinta.

    En fin, esa película me parece maravillosa porque -además de la reflexión sobre el valor de los recuerdos y su permanencia pese a los intentos de olvido o la erosión de la propia memoria-, deja la duda respecto a qué tanto conocemos efectivamente a las personas. En la película, nunca me queda claro realmente como es Clementine, porque la vemos a través de los ojos del personaje de Jim Carrey (maldita jugarreta de mi memoria, no puedo recordar el nombre del personaje, aunque lo tengo en-la-punta-de-la-lengua).

    Es decir, ¿nos conocemos realmente? ¿O sólo creemos concernos, a través de las impresiones subjetivas que nos dejan los momentos y sentimientos en común?

    No sé si viene al caso, pero hay un poema de un chileno llamado Mauricio Redolés que se llama True Egoistic Love, que dice:

    “Piensa que cuando me echas de menos
    en realidad no me echas de menos
    sino que te echas de menos a ti misma conmigo haciéndote compañía.

    Porque cuando yo te echo de menos
    en realidad me echo de menos
    a mí mismo a tu lado.

    True love.

    Egoistic love.

    Por eso envejecemos”.

    Eso sería (noto que me extendí más de la cuenta)

  19. fanshawe dijo:

    Vaya, me encanta esa interpretación Lorena. Me recuerda a lo mucho que he aprendido a querer a personas que jamás había visto sólo conociéndolas a través de los ojos y las palabras de otros…

  20. Marita dijo:

    A veces quieres a las personas por lo que te dan a conocer de ti a través de su querer.
    Otras veces las quieres porque reclamas su querer así.
    En otras ocasiones te dejas querer si mas.
    Y cada vez que miras a quien quieres, le ves de manera diferente.
    El querer no es estático, ni objetivable, no hay vara para medirlo.
    Pero todos necesitamos querer y que nos quieran, aunque a veces no nos preocupe el modo.

  21. kitty sottovoce dijo:

    Le he dado millones de vueltas a este asunto. Una y otra vez viendo la pelicula o con el tiempo sin verla.
    Todos alguna vez hemos sentido la tentación de apretar el boton rojo y cancellare recuerdos de nuestra memoria. La oportunidad de espantar fantasmas, de empezar de nuevo. Hoy empieza todo (por cierto, gran pelicula, aunque no tenga nada que ver).
    Pero al fin y al cabo nos construimos a partir de ellos, como tu bien dices Fanshave, es nuestra huella, hemos crecido y evolucionado a traves de ellos. No podemos renunciar a nuestra historia porque renunciaríamos a parte de nuestra esencia.
    El tiempo pone en su lugar cada recuerdo al que asociamos una sensación. Es nuestro aliado para vivir con ello y esbozar una sonrisa…
    Nunca borraría nada de mi memoria, cada recuerdo, cada vivencia buena o terrible me ha hecho crecer. Soy la Kitty que soy por ello.
    Aunque confieso que algunos instantes donde el dolor se hace insoportable se me ha pasado por la cabeza. Suerte que esas clínicas solo existen en la ficción, por ahora.
    Ahora que pienso… ¿si cancelaramos parte de nuestros recuerdos? ¿Nos podríamos arrepentir de ese paso una vez borrados? No existiría esa posibilidad… eso nos lleva a otra gran pregunta: si no eres consciente de ello, eres feliz. ¿La ignorancia da la felicidad?

  22. fanshawe dijo:

    Claramente sí. Y no la quiero :-) Un beso Kitty.

    Y bienvenida Marita. Que mogollón de gente nueva, se me está llenando la casa…

  23. Otis B. Driftwood dijo:

    Habrá que ir sacando los colchones hinchables.

  24. Otis B. Driftwood dijo:

    Colchones, he dicho colchones.

  25. Dordoka dijo:

    Foka Otis…. tu siempre igual, al roce! Aihnss :p
    Foka Fansh…. se te llena la casa porque hay un ambiente agradable. Tranquilo que nos achuchamos y cabemos bien. ;)

  26. snake dijo:

    yo también tengo un koala!! enganchado a veces en un ordenador, a veces en la cinta de una mochila, pero dejando constancia de que existe… ¡me encanta!

  27. Mariajo dijo:

    No vengo a opinar ni nada, sino simplemente a saludar a Little Town Blue. Que me ha hecho mucha ilusión verte por aquí. No sabía siquiera que estabas de vuelta…

  28. Cristina dijo:

    Kitty, a mí se me escurre que el desengaño da la lucidez que la felicidad recoge de la ignorancia. Es el llamado síndrome de la peluquera, pero así como el loco no se plantea su falta de cordura, tú no puedes plantearte una pregunta así más que como mero objeto teórico.

    En todo caso, espero que seas feliz dentro de la más descarnada de las sapiencias (propias y ajenas)

  29. El Primo dijo:

    Fanshawe, te faltan unas cervecitas, unas copichuelas y unos buenos chuletones para completar tu casa (amén de juegos varios…), jejejejeje.

    En cuanto al asunto que os traéis entre manos o, mejor dicho, entre posts, me parece que la peli es genial. Con respecto a tener esa posibilidad en la realidad, sinceramente, me asusta (la vertiente de acojone, un poco extrema, la verdad, la llevó al cine John Woo en Paychek, con Aaron Eckhart, Ben Affleck y Uma Thurman, con el borrado de memoria para evitar el intrusismo empresarial de las patentes o, en otro extremo más, lo que nos muestra el borrado mental de Desafío Total, con “Chuache”…).

    Es cierto, como dijo Little Town (un beso, desde aquí, que tenemos una conversación pendiente), que nuestro subconsciente es el culpable de que percibamos nuestros recuerdos de la manera en que lo hacemos. Seamos serios, la objetividad no puede darse casi nunca en una acción que hemos realizado o en la que nos hemos visto involucrados, más aún si ha pasado un tiempo suficiente como para que el recuerdo se vea alterado por nuestra forma de percibirlo. Somos un desastre en ese sentido…

    En cuanto al botón rojo, no creo que sea algo bueno, ya que cada mala experiencia nos hace que en las próximas vivencias, los temas se traten de una forma en la que no vayamos a meter la pata de nuevo (aunque no por eso se deja de meter…). De todas formas, es lo que nos marca nuestro carácter, lo que nos forma como personas, sin ellas, seríamos mentes en blanco todo el tiempo, inmaculadas, sí, pero no por ellas sabias (no en conocimientos, sino en vivencias) y no seríamos las personas que podemos llegar a ser con ellas (imagináos a Mandela, por ejemplo, borrando sus años de cárcel…).

    Ésto es como la gente que tiene miedo a envejecer y por eso nunca revela su edad y se opera… no hay que ocultar la edad, cuando esos “anillos en el tronco” son señales inequívocas de vivencias pasadas, en su mayor parte buenas.

    En fin, tras este alegato pro-recuerdos, he de confesar que yo tengo mi pequeño “botón rojo” que me ayuda, no a olvidar, sino a hacer más llevaderos los ratos amargos, que no es otro que mi risa.

    Un abrazo, tron.

    Nos leemos.

  30. Cristian dijo:

    Yo soy de chile, vi hace muy poco la pelicula, pero me marcó en cantidad, la verdad que muchas veces se me ha pasado por la cabeza el boton rojo, pero no soy lo bastante fuerte para apretarlo…

    Yo me enamoré fuertemente de una mujer, con ella viví momentos maravillosos e inolvidables, estaba en un sueño, viviendo todas mis fantasias e ilusiones, aparte ella tiene un hijo, de 4 años, de el tambien me enamore, fue un hijo para mi… vivia para él…

    Dentro de tanta maravilla, tambien hubieron peleas y discusiones, las que siempre fueron menores, las superamos faciles y fuimos felices…

    Pero como en todo llegó el día… Aquel fatidico día en el que terminamos para siempre y ella era tan impulsiva como clementine… nos separamos para siempre, ella por su lado… Yo tratando de seguirla…

    La amé, la amé mucho, pero sufrí demasiado, aso me hace pensar en el boton rojo, pero ahí esta la balanza… Los buenos momentos, aquellos recuerdos hermosos de ella, de su hijo, compartiendo conmigo, viviendo por todos, eso no me permite presionar dicho boton…

    prefiero botar una lagrima con cada recuerdo, inclusive me daría pena verla con otro, pero los bellos momentos que vivimos me hacen desearle lo mejor y a su hijo…

    Ella será mi eterno resplandor…

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