Archivo de Noviembre de 2005

Anotaciones a la teoría de la entropía y el caos

Jueves, 10 de Noviembre de 2005

Lo sé, el título acojona pero no es para tanto. Dejad que me explique.

Hace poco más o menos un mes, C. dejó este comentario, citando a un físico que había conocido haciendo el camino de Santiago:

“todo el bien que tú hagas durante el camino, se esfumará me dijo-. Nadie te lo retribuirá, o por lo menos, no en la misma cantidad en la que tú lo diste. Pues todo es cuestión del trabajo. El trabajo, que es fuerza más desplazamiento, produce calor, y ese calor se evapora, como se evaporará el calor del bien que tú hagas. Así que lo mejor es mantenerse quieto. Va en contra de la vida, pues la vida es desorden, caos y movimiento. La vida es entropía. La quietud es orden. Dios es orden. Y por eso creó el mundo, porque estaba cansado de orden. Así que no hagas mucho bien, porque es inútil”

Por supuesto él se oponía a esta visión y finalizaba su comentario con un expeditivo “¡Viva la entropía!”. Esa idea la uní con la del “Efecto mariposa” pero ahora la reflexión que me hago es ligeramente diferente.

Después de tres días de entropía fulgurante y caótica el orden se ha impuesto y todo vuelve a la línea recta que existía antes. Me pregunto si somos una especie de moléculas dentro del organismo “universo” y por mucha entropía que le pongamos a nuestras vidas al final nuestra tendencia, casi inconsciente, sea la de reorganizarnos y la de volver a nuestras posiciones primigenias. ¿Es cierto que, como células, cada uno tenemos “nuestro sitio”?

PD: La culpa del tono de este post la tiene Zifra, que últimamente le leo demasiado.

Historia de un empleado (1)

Martes, 8 de Noviembre de 2005

INTRODUCCIÓN

Peleaban así como jugando
los cachorros del Mayo, era normal
tenían tiempo incluso para la cárcel
esperando fuera se quedaba
la misma rabia, la misma primavera.

INTRODUZIONE - Fabrizio De André

Lottavano così come si gioca
i cuccioli del maggio era normale
loro avevano il tempo anche per la galera
ad aspettarli fuori rimaneva
la stessa rabbia la stessa primavera…

Basado en hechos reales

Lunes, 7 de Noviembre de 2005

M y A vuelven a casa en coche después de una cena divertida en casa de una amiga. Las calles de Bologna están desiertas y cae una llovizna de las que casi no se sienten pero nunca paran. A lo largo del viale hay varias prostitutas ateridas de frío.

M: ¿Buscamos una para MR?
A: Anda cállate que él es el único que está medio bien del piso.
M: Puf, sí, tienes toda la razón.

Se quedan en silencio un momento observando a las prostitutas.

M: Madre mía, que frío están pasando.
A: Pobres, con la que está cayendo.
M: El caso es que algunas son realmente bonitas… no lo sé, me hace pensar… por mucho que echo de menos el sexo… no sé, es algo que no puedo hacer, se me revuelve el estómago.
A: ¿Echas de menos el sexo?
M: (Irónico) Que va, he cerrado para siempre mi relación con las mujeres.
A: (Ríe) Ya. (Se queda pensando) El caso es que, en realidad, yo no hecho de menos el sexo-
M: ¿En serio?
A: Si. O al menos no demasiado. Echo de menos otras cosas. Que me abracen. Los besos. Cuando veo una pareja que se besa se me despierta toda la envidia del mundo…
M: (Suspira) Ay, te entiendo más que bien. En realidad muchas veces echas más de menos el sexo cuando lo tienes que cuando no lo tienes.
A: …

El eterno resplandor de la mente inmaculada

Miércoles, 2 de Noviembre de 2005

En inglés “Eternal sunshine of the spotless mind”. En español le dieron el ridículo nombre de “Olvídate de mí”. En italiano el todavía más ridículo de “Se mi lasci ti cancello” (Si me dejas, te borro). En resumen, una de las mejores si no la mejor película que he visto este 2005.

No quiero hacer crítica de cine hoy. No quiero hablar de lo bien que lo hacen los actores o del guión inteligente, o de la originalidad. Siempre que pienso en esta película me viene a la cabeza la idea de cuántas veces deseamos borrar los recuerdos para empezar de cero. La ansiada “tabula rasa” que de vez en cuando nos hacemos todos, “desde hoy comienzo de nuevo”, “a partir de hoy cambio todo”… no se puede. Arrastramos nuestros recuerdos que pesan como losas y te anclan a tu propio pasado del que no te puedes desprender. Y entonces, aunque sea fugazmente, deseas no haber vivido aquellos momentos, no tener esos recuerdos fijados a fuego, quieres soltar lastre y no sabes como demonios hacerlo. No son kilos de más, no son trastos viejos, son imágenes y sensaciones de piel que están adheridas a ti y que te dominan sin que tú tengas ni voz ni voto. La mente ya no está inmaculada, nunca más lo estará. Y llega, porque llega, el momento en el que esos recuerdos imborrables pasan a ser insignificantes, y te maravillas de haberlos querido borrar en algún momento, que gilipollez, son vivencias, son mi pasado, mi código genético, mis huellas digitales… es el pensamiento de aquel al que ya no le importa. Porque mientras te importa a veces, a veces solo, desearías tener un botón rojo que pulsar, donde todo aquello que has vivido lo desvives, donde las sombras que te envuelven dejan de bailar dentro de tu cabeza…

Lo bueno de meter la pata

Martes, 1 de Noviembre de 2005

… es que a veces tus ojos dán con cosas tan bonitas como esta, de Marisa López Moreno, “Sarima”.

… podéis ver más cosas de ella aquí.

Suerte y nunca hagas caso de un mono furioso. Suele ser medio lelo :-)