Esto no es un meme
En el blog de Yhebra me encuentro un hilo que no es un meme. No se lo pasa a nadie, no llama a ninguno. Simplemente cuenta algunas formas agradables de despertarse. Y se lo robo.
- Con los silbidos de mi padre, siempre alegre tan temprano.
- Cuando aún es de noche y todos todos están durmiendo.
- Con ella, cuando estaba, aún sin despertar.
- Oliendo a café, a tostadas, escuchando bullicio fuera de tus cuatro paredes, desde la cocina.
- Cuando abres un ojo y se filtra la luz por las persianas y adivinas, solo adivinas, qué día estupendo hace fuera.
- Con Carlos escribiendo cualquier cosa en el salón como primera visión del día.
- Mucho antes de lo que deberías. Y durmiéndote de nuevo.
Al no ser un meme evidentemente no se lo paso a nadie. Aunque es muy susceptible de ser robado.
26 de Enero, 2006 - 20:30
- Escuchando el ruido de las olas cuando te has quedado de acampada en la playa
- Con una sonrisa dibujada en la cara recordando lo que soñabas justo unos minutos antes
- Sintiendo como alguien al lado te rasca la espalda con cariño
27 de Enero, 2006 - 12:20
Cualquier día en el que tuviésemos una excursión colegio, ese despertar era de los mejores del mundo. Yo abría los ojos antes de lo normal y me quedaba dando vueltas en la cama hasta que sonaba el despertador. Las preguntas eran siempre las mismas: con quién iba a sentarme en el autobús? me sentaría en el autobús cerca de la chica que me gustaba? de qué sería el bocadillo que iba a prepararme mi madre? Un día de excursión era una peli de aventuras, y esa emoción era más intensa que nunca en el momento del despertar: teníamos todo el día por delante.
27 de Enero, 2006 - 12:24
Perdón por repetir post tan seguido.
Se me olvidaba la delicadeza de mi abuelo entrando en mi habitación para coger un abrigo de mi armario. Él intentaba no despertarme, pero mi suenno es ligero y siempre lo hacía. Yo disfrutaba muchísimo de ese momento: los pasos en la moqueta, la puerta mal engrasada del armario, el roce suave del abrigo al desprenderse de la percha, los pasos otra vez, la puerta de mi habitación que se cierra.
Muy buen recuerdo de esto, sí.
27 de Enero, 2006 - 12:27
Y un tercer despertar: en el avión, después de un largo viaje. Te has fumado diez horas como si nada y abres los ojos y lo que ves por la ventanilla es ya el punto de destino. Cómo he disfrutado siempre de ese atontamiento post-suenno-aereo: a mi alrededor, mucha gente se despierta también, y todos nos miramos en silencio sabiendo que venimos del mismo sitio.
27 de Enero, 2006 - 21:02
Lo de despertarse antes de lo debido… puede tener su punto.
Despertarse en buena compañía parece otra buena forma de despertarse…