Cuestión de Voluntad
En una tira de Calvin y Hobbes Calvin salía entusiasmado al jardín para construir junto con su amigo una fortaleza de nieve con la que defenderse de terribles enemigos, por ejemplo chicas o padres.
Al salir se encontraba con que hacía mucho frío y la nieve apenas había cuajado. Volvió dentro bastante desanimado. En la última viñeta salía dibujando un super plano de lo que sería en un futuro la fortaleza mientras tomaba una taza de chocolate caliente con malvaviscos (sea lo que sea eso).
La moraleja era que preparar el viaje era mucho mejor que el viaje en sí mismo.
Es un paso interesante abrir una puerta. Es un paso durísimo atravesarla una vez abierta. Cuestión de voluntad, supongo.
4 de Mayo, 2006 - 1:02
Yo de eso no gasto… xD
4 de Mayo, 2006 - 1:18
Por primera vez me veo en uno de tus mensajes crípticos. Mira que si me equivoco… :-p
4 de Mayo, 2006 - 2:10
No hija, no te equivocas (¿pero tan críptico soy?)
4 de Mayo, 2006 - 8:31
Lo más duro es tener que salir por esa puerta cuando llevabas tiempo dentro.
Ese tránsito de dentro/fuera hace olvidar el contrario. Y viceversa.
Ah, lo mejor, el tiempo que transcurre dentro. A veces.
O sea, relatividad.
Qué cosas.
4 de Mayo, 2006 - 10:40
El no atravesar esa puerta es más bien cuestión de cobardía, o de comodidad. Luego, nos queda para siempre la pregunta de qué hubiera sido si la hubiéramos cruzado…
Viaja, Alberto, viaja siempre.
Besos
4 de Mayo, 2006 - 11:03
La euforia del reto conseguido se tiene al abrirla, no al cruzarla… eso ya es un segundo reto. Y no siempre se continúa… Es eso de la soledad del portero ante el penalti (y nadie habla de los delanteros que lo tiran:)
4 de Mayo, 2006 - 11:43
Cuestión de valor, amigo Fansh, de valor y de ganas de vivir.
4 de Mayo, 2006 - 13:28
Si abrimos la puerta y no la cruzamos el primer motivo es la comodidad y casi nunca el miedo.
Por otro lado, si el viaje no tiene un objetivo definido, el objetivo será el viaje en si.
Siempre que se cruza una puerta o se viaja se aprende algo.
4 de Mayo, 2006 - 13:44
Tonterias, todo lo que me tenga que decir se puede decir delante de mis lectores. No sea cobarde. Y si es por espacio: dejemelo por capitulos en mis “Coments”. O es que no le ha gustado…?
4 de Mayo, 2006 - 16:43
a mí también me inquietó siempre lo de los malvaviscos.
Luego imaginé que eran esponjitas de azúcar.
5 de Mayo, 2006 - 11:18
Aunque tarde, si aun esta dicidiendo si pasar o no al otro lado, cuando se abrio la puerta es que ya esperabamos pasarla, eso sólo son las dudas del último momento. Quien quiera que este en ese pequeño paso del umbral, que piense que lo más dificil ya esta andado.
6 de Mayo, 2006 - 11:36
Lo que nos inquieta no es entrar, sino si será posible salir. Es como la jaula de los leones, el problema es :”Y si no me gusta el león qué hago?”
11 de Mayo, 2006 - 12:11
ya está casi todo dicho excepto que ¡¡¡¡calvin & hobbes son fantásticos!!!!
Por cierto, si vas a salir acuérdate de llevar una muda limpia. Ah! Y de decir siempre “gracias” y “por favor”.
Abresos
2 de Agosto, 2006 - 22:01
Hablar y escribir sobre Calvin y Hobbes y buscarle un poco mas alla de la simple tira siempre es alucinante:
http://rocko.blogia.com/temas/calvin-and-hobbes.php