Cambio de Planes
Pensaba escribir sobre mi tercer viaje a Basilea, sobre el calor inesperado, sobre esos momentos en los que se pasa del “no tengo ningún plan a tengo todos los planes”. Pensaba escribir sobre el Suizo de sesenta años que viaja con una china de 29 y el alemán traductor de español que me acompañaron en el vagón litera del viaje de vuelta. Querría escribir más cosas sobre los pecados y sobre jugar a muchas cosas.
Después te llaman, te dicen que tu abuela se va y te compras un billete a Sevilla a todo correr para darle al menos un beso antes de se vaya para siempre.
Escribiré de todo lo anterior. Ahora voy a abrazar a mi madre.
20 de Junio, 2006 - 17:50
Muchos besos -repártelos- y un abrazo.
20 de Junio, 2006 - 18:04
joer, tío…lo siento!
son las grandes dificultades de vivir fuera, son las grandes dificultades de vivir!
un abrazo y un par de pañuelos
melonian
20 de Junio, 2006 - 18:32
un abrazo.
20 de Junio, 2006 - 18:38
Ay!!! Lo siento muchísimo. Conozco esa clase de emergencias y son un asco asqueroso.
20 de Junio, 2006 - 20:29
Besos grandes, amigo
20 de Junio, 2006 - 21:42
Mi dispiace tanto. Ma le parole non servono a niente in queste situazioni e preferisco mandarti solo un abbraccio forte.
20 de Junio, 2006 - 23:33
Mucha suerte, y ánimos, que veo que tiene malos tiempos para la lírica. Ánimo.
21 de Junio, 2006 - 0:27
Un gran abrazo para toda tu familia.
21 de Junio, 2006 - 2:53
ouch. las abuelas duelen, son más breves de lo que parecen. abrazos.
21 de Junio, 2006 - 8:28
un gran abrazo, compañero
21 de Junio, 2006 - 8:37
Besos
21 de Junio, 2006 - 8:51
Un abrazo. Y muchos que des. Y ánimo.
21 de Junio, 2006 - 9:17
Tio lo siento, yo pase por lo mismo hace unos años, estaba lejos de casa y tuve que salir pitando para despedirme de mi abuela.
Animo y seguro que te cuida esté donde esté ahora.
Un abrazo mu fuerte
21 de Junio, 2006 - 9:44
Madre
Te digo al llegar, madre,
que tú eres como el mar;
que aunque las olas
de tus años se cambien y te muden,
siempre es igual tu sitio
al paso de mi alma.
No es preciso medida
ni cálculo para el conocimiento
de ese cielo de tu alma;
el color, hora eterna,
la luz de tu poniente,
te señalan ¡oh madre! entre las olas,
conocida y eterna en su mudanza.
21 de Junio, 2006 - 17:33
Lo siento mucho, mi peque.
un abrazo para tì- Tienes que ser fuerte, tu mamà lo necesita.
21 de Junio, 2006 - 18:40
Un beso lleno de calor y amistad.
Julia
22 de Junio, 2006 - 22:17
En fin…la abuelita se nos va…y creo que a lo largo de estos años nunca la he llamado así.
Cuánto me gustaría verla…pero algo en mi interior me dice que no llegaré a tiempo.
23 de Junio, 2006 - 10:32
Lo leo tarde… espero que todo vaya bien, y que vaya lo mejor posible, dentro de lo que cabe.
:*
23 de Junio, 2006 - 11:04
¿a Sevilla desde donde?
23 de Junio, 2006 - 17:35
Lo siento mucho, compañero. Sé que no son las mejores condiciones pero si vas a pasar un tiempo en Sevilla, aquí tienes un amiguete con quien quedar. Un abrazo.
23 de Junio, 2006 - 18:04
Un abrazo
26 de Junio, 2006 - 18:35
lo siento, de verdad que lo siento.
26 de Junio, 2006 - 19:58
Gracias a todos por los abrazos y ánimos. Saben bien. Ya estoy de vuelta.
27 de Junio, 2006 - 0:20
dicen que las palabras sobran pero tampoco alcanza cuando el dolor se corporiza en quien parte.
en realidad se nos hace carne a los que quedamos.
y sobrevienen los recuerdos.
de eso se trata, de recoger los mejores y guardarlos.
volver a ellos cuando es necesario juntar fuerzas.
ahi está nomás, en tus palabras.
ésto no servirá de mucho, pero he pasado a verte y me encuentro con una despedida, y simplemente, siento que tengas que pasar el mal trago.