Narciso no habla de amor
Vi hace unos días en el blog de Khalo un texto más que interesante del libro La era del vacío de Gilles Lipovetski. Entre otras cosas habla del drama que vive el Narciso contemporáneo:
Seguramente Chr.Lasch tiene razón al señalar el reflujo de la moda “sentimental”, destronada por el sexo, el placer, la autonomía, la violencia espectacular. El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incómodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales. Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incómodo; se trata de permanecer digno en materia de afecto, es decir discreto. El “sentimiento prohibido”, lejos de designar un proceso anónimo de deshumanización, es un efecto del proceso de personalización que apunta a la erradicación de los signos rituales y ostentosos del sentimiento.
Eso me lleva a reflexionar sobre la enorme paradoja que supone el hecho de que la pornografía ha dejado de ser tabú y la verdadera pornografía contemporánea es el propio amor, de manera que el gesto de avergonzarse está íntimamente ligado a la expresión de sentimientos históricamente considerados “puros”. Es decir, que la escandalización ajena o el miedo al ridículo lo provoca la propia expresión del amor, y no otra cosa.
Profundizando en ello, C. me escribe en un correo electrónico:
Yo creo que relaciones vacías y expresiones de narcisismo como las que
refiere Lipovetski siempre ha habido. Lo que me resulta curioso es que siga habiéndolas, al menos en igual número, justo ahora, cuando el desarrollo de las comunicaciones lo han acortado todo en todos los sentidos.(…)
Veámoslo al contrario: el desarrollo de las comunicaciones ha aumentado -o mantenido- el individualismo por el exceso de posibilidades que ofrece; por la eliminación de la espera; por alimentar la impaciencia; por impedir el silencio.
Una persona ya no tiene el mismo valor que tenía antes: si no me gusta, puedo conocer rápido a otra. Puedo tirarme a las tías que quiera, porque en ciertos canales del chat encuentro las que me apetezcan. Es genial tirarte a un montón de tías, perocreo que se pierden las dimensiones de lo real cuando cada una de ellas deja de ser una persona para convertirse, simplemente, en una posibilidad.
Los sentimientos están decididamente prohibidos socialmente. La dispersión provoca eso… mmmm …
¿Cuándo fue la útima vez que hablasteis abiertamente de amor, de amor sentido por vosotros?
7 de Julio, 2006 - 12:23
Hablo de amor todos los dìas, mejor, vivo el amor todos los dìas. Y no es facil, siempre habrà una mirada, un gesto en los q te rodean q te recordarà q estàs “pecando”, q, por el simple hecho de no avergonzarte por amar a alguièn, eres “diferiente”.
Amar es la ùnica manera q tenemos para conjurar la muerte, la muerte cotidiana en pequeñas dosis, la muerte en general. Amar es volver a nacer cada dìa, amar es una manera de cantar, de bailar, y, como en el caso del tarantismo (¿sabes algo de este fenomeno del sur de italia?), es una manera de hacer la Revoluciòn, por esto al establecimiento le da tanto miedo, por esto quieren callarnos, por esto la sociedad nos lo prohibe controlando nuestro sentimientos, nuestras màs intimas pasiones. El individualismo es una mera màs de controlarnos, de volvernos maquinas q bajan la cabeza y q sono encapaces de desear un mundo mejor.
7 de Julio, 2006 - 12:56
Uy, para un cerebro de gata canija de callejón, todo este asunto es bastante complicado. Pero ya que preguntas, el único amor que no me importa poner al descubierto y manifestar verbalmente, es el que siento por mis amigos. Ahí soy generosa. Y sin embargo es cierto que el “otro” amor es casi un tabú que no se menciona.
7 de Julio, 2006 - 13:04
Hoy en día se nos acaba el amor de tanto no usarlo…. Carecemos de valentía para salir de nuestras islas desiertas (mira esto: http://elrincondemartika.bitacoras.com/archivos/2006/07/07/naufragos)
Besos
7 de Julio, 2006 - 14:59
Es cierto, me cuesta trabajo hablar de amor.
No me cuesta que salga de mi, sino que llegue a los demas. Es como si mi puerta estuviera abierta y la suya cerrada.
Cuando amaba, el amor era tan grande que no podia quedarse dentro…
Ahora ya solo hablo de amor sentido en el pasado, de amor sonnado y de desamor.
Quizas sea mejor hablar de sexo entonces…
7 de Julio, 2006 - 16:32
nos queremos hacer inmunes al dolor, invulnerables. lo importante es que nada duela, por eso alejamos a la enfermedad y a la muerte. por eso nos condenamos a la insensibilidad. cuanto puede doler no profundizar (ironica expresion) en mil relaciones con mil personas?
y, sin embargo, los corazones estan mas descubiertos de lo que pensamos, pero nos negamos a verlo porque no confiamos en quienes nos los enseñan. y si no se ven, se encogen y corren el riesgo de desaparecer.
si nos vistiesemos de sentimientos en vez de miedos, seria todo mas facil, no?
tuve que esperar a conocer a alberto para que me diera cuenta de lo poco que digo a las personas que quiero que las quiero. y aunque no lo hago tan a menudo como debiera, me tropiezo con el azoramiento ajeno.
y la ultima vez que hable de amor fue en terminos contrarios. tratando de explicar porque un “te quiero” se habia convertido en un “me gustas”.
pesima manera de empezar el dia…
7 de Julio, 2006 - 20:56
Creo que lo que pasa con el amor es que nos hace sentir vulnerables. No me cuesta trabajo hablar más o menos en broma de mi atracciones sexuales, pero cuando me he enamorado o he creído estarlo, me he sentido frágil, y aún más fragil y ello se sabía. Y ¿a quién le gusta sentirse vulnerable?)
7 de Julio, 2006 - 23:18
no hay estado más maravilloso que cuando empezamos a enamorarnos.
cuando comenzamos a sentir que algo sucede, motiva, estremece, acerca.
no me da miedo hablar de amor, sentirlo, disfrutarlo.
me asusta su ausencia.
como le diría a una amiga hace pocos días, si estuviera en tu situación -intentando recomponer su vida- el problema no sería empezar a salir, sino evitar caer profundamente enamorada si he dado con la persona adecuada.
y sentirlo sin verguenza, como una sinvergüenza.
y sí, me dicen susanita, el personaje de mafalda, pero ese es otro cantar.
llevo tiempo intentado entrar a tu blog, y se me resiste.
lo que él no sabe es que no me doy por vencida.
pruebas al canto.
8 de Julio, 2006 - 21:33
Si que tenemos un cierto pudor a decir “te quiero”, pero estoy convencida de que no por no decirlo deja de estar, por mucho que queramos ignorarlo, por miedo que nos de amar a otro, aunque algunas veces hubieramos preferido no enamorarnos, cuando ocurre es mejor que lo dejes escapar de tu garganta y no lo dejes atravesándote el alma cada vez que ves la mirada del otro.
10 de Julio, 2006 - 12:09
Creo que os estais haciendo “un poco” mayores. Momento de tenerle un poquito de respeto o incluso miedo a las grandes palabras porque no pueden decirse jugando ni pueden durar sólo un fin de semana. Luego ya os hareis “más” mayores y dejareis de ser tan precavidos y cautelosos. Dejará de preocuparos decir lo que sentís, el problema será sentirlo.
Se puede sobrevivir a los desamores; A varios, incluso. Pero vivir una vida en la que todo el mundo tiene tanto miedo de ser herido o de herir no es nada “Auster”, es una microvida.
(vaya, estoy especialmente inspirada!)
10 de Julio, 2006 - 17:28
Os leo y me doy cuenta lo universal del sentimiento amoroso. Todos lo percibimos como algo que atrae peligrosamente a un abismo que no estamos seguro de poder controlar. Perder el control es lo que creo que asusta, más que sentirse vulnerable.
Os pongo unas frases que me han gustado mucho de un libro que estoy leyendo actualmente:
Solo se puede amar si uno está ebrio de vida
La vida y el amor es lo mismo
Abundo en lo de la microvida de Veva y la sinvergonzonería de pini
12 de Julio, 2006 - 13:00
Vivimos el amor como un sentimiento individual, para algunos y no estaría mal que para unos cuantos más es lo mejor que podemos ofrecer y por eso resulta tan difícil de explotar. En cambio el odio está al alcance de la mano, se puede compartir en cantidades industriales ya que combina fácilmente con nuestro día a día y con el yo tengo razón, por lo tanto es más narcisista, pero no nos preocupemos llegará el día en que cuando alguien diga te odio, le podrás responder yo más y fundirte en un abrazo.
26 de Julio, 2006 - 15:21
He puesto un post con un link a este. http://vitalidad2.blogspot.com/2006/07/vueltas-con-el-amor.html