La noche antes de la final
Leo en un magnífico blog, Notas de Futbol:
Agobiado, Ribery se ha levantado de la cama para beber agua. En el baño se ha mirado al espejo. Entonces ha recordado los tiempos en los que trabajó de peón, tan lejanos y a la vez tan cercanos. En un primer momento ha sentido incluso que los echaba de menos. ¿Es esto lo que realmente quiero?, se ha preguntado, quizá era más feliz entonces . Ha pensado en la gente que le rodea por interés, en los halagos fáciles. Sabe que si hoy falla gran parte de los que ahora son sus defensores se volverán en su contra. A su cabeza ha acudido la imagen de Baggio fallando el penalty en EEUU 94. Ha recordado cómo pensó entonces, con sólo once años, que ojalá nunca le pasara algo así. ¿Y si llegamos a los penaltis? .
Leed el texto entero de Galder Reguera, La noche de Ribery. Precioso.
10 de Julio, 2006 - 1:17
Y llegamos a los penaltis. Y Francia perdió. E Italia ganó. Y el mundo, desde luego, sigue su curso.
10 de Julio, 2006 - 1:35
Siempre sigue su curso. También cuando nace alguien. O cuando muere. O cuando tumban las torres gemelas. O cuando como pollo asado.
Pero el texto es bonito. Por eso lo pongo.
10 de Julio, 2006 - 1:36
gracias por la corrección de “gobierno” en italia, te he aludido en el cambio. ni siquiera me cabrea la victoria de italia, como dices en los comentarios del blog de notas de fútbol…merecen ganar. por trabajadores, y por gente como gatusso. pero lo que hizo zidane y lo que pueda estar sintiendo me tiene atenazado…
10 de Julio, 2006 - 1:59
y tú eres alberto amigo de lucía caro? o…?
10 de Julio, 2006 - 5:25
una maravilla. todo. el partido. el texto. todo.
10 de Julio, 2006 - 10:29
Misteriosamente anoche descubrí que en Compostela había una “colonia” italiana mayor de la que había pensado. ¡Crecían en los bares, cual setas! Ellos bebían caña de Heineken, yo de Murphy’s …
10 de Julio, 2006 - 13:29
Asi que tu tambien bebes Murphy… jmmmmmmm
10 de Julio, 2006 - 14:39
mi barrio ayer se volvió loco. la población italo-americana se desmandó y gritaron, hicieron pitar a los coches, generaron atascos y se reían y abrazaban como hacçia tiempo que no hacían.
las aceras se volvieron azules y los escaparates verde-blanco-rojo. la fiesta duró hasta que volví a casa, por lo menos.
en un rinconcito del metro felicité a una pareja de treviso, que se quedó sorprendida de que alguien les hablara (y en italiano) y quisiera felicitarles…
estábamos ya en la calle 14, lejos de la little italy donde vivo…