Narciso no habla de amor
Viernes, 7 de Julio de 2006Vi hace unos días en el blog de Khalo un texto más que interesante del libro La era del vacío de Gilles Lipovetski. Entre otras cosas habla del drama que vive el Narciso contemporáneo:
Seguramente Chr.Lasch tiene razón al señalar el reflujo de la moda “sentimental”, destronada por el sexo, el placer, la autonomía, la violencia espectacular. El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incómodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales. Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incómodo; se trata de permanecer digno en materia de afecto, es decir discreto. El “sentimiento prohibido”, lejos de designar un proceso anónimo de deshumanización, es un efecto del proceso de personalización que apunta a la erradicación de los signos rituales y ostentosos del sentimiento.
Eso me lleva a reflexionar sobre la enorme paradoja que supone el hecho de que la pornografía ha dejado de ser tabú y la verdadera pornografía contemporánea es el propio amor, de manera que el gesto de avergonzarse está íntimamente ligado a la expresión de sentimientos históricamente considerados “puros”. Es decir, que la escandalización ajena o el miedo al ridículo lo provoca la propia expresión del amor, y no otra cosa.
Profundizando en ello, C. me escribe en un correo electrónico:
Yo creo que relaciones vacías y expresiones de narcisismo como las que
refiere Lipovetski siempre ha habido. Lo que me resulta curioso es que siga habiéndolas, al menos en igual número, justo ahora, cuando el desarrollo de las comunicaciones lo han acortado todo en todos los sentidos.(…)
Veámoslo al contrario: el desarrollo de las comunicaciones ha aumentado -o mantenido- el individualismo por el exceso de posibilidades que ofrece; por la eliminación de la espera; por alimentar la impaciencia; por impedir el silencio.
Una persona ya no tiene el mismo valor que tenía antes: si no me gusta, puedo conocer rápido a otra. Puedo tirarme a las tías que quiera, porque en ciertos canales del chat encuentro las que me apetezcan. Es genial tirarte a un montón de tías, perocreo que se pierden las dimensiones de lo real cuando cada una de ellas deja de ser una persona para convertirse, simplemente, en una posibilidad.
Los sentimientos están decididamente prohibidos socialmente. La dispersión provoca eso… mmmm …
¿Cuándo fue la útima vez que hablasteis abiertamente de amor, de amor sentido por vosotros?
