Archivo de Septiembre de 2006

Lío de cables

Sábado, 30 de Septiembre de 2006

¿Sabéis cuando en un momento concreto confluyen el cable de la tele, el de el dvd, el de la cadena de música, el del vídeo, el del cargador del movil, el del cargador del portatil y el cable del teléfono?

Creo que no hay día en el que no te digas que tienes que desliar eso con un sentimiento de culpa in crescendo que mentalmente te arruina.

Provisionalidad

Viernes, 29 de Septiembre de 2006

Caja de cartón por mesilla de noche, mesa y cama incluida en el lote, PC que muevo de una parte a otra de la casa, autobuses, trabajos a tiempo parcial que dicen poco o nada, resistencia a dar una dirección fija, incertidumbre de aquí a tres meses vista, planes y más planes. Últimamente creo que estoy dibujado a lápiz y que me redibujan cada tres minutos.

La otra Bologna (y II)

Jueves, 28 de Septiembre de 2006

¿La Universidad? Esa es una ciudad paralela, de la que se sabe todavía menos. Estudiantes que van y vienen de toda Italia, que dejan los cursos y después los retoman, que duermen en casa de amigos y de parientes, que realquilan, siempre en negro, sin contratos ni documentos. ¿Sabía usted que en los años setenta estaban aquí todos los terroristas, todos escondidos en Bologna? ¿Y sabe por qué? Porque en cualquier ciudad un chico extraño, con acento extraño, que entra y sale de casa a todas horas, de día y de noche y que no se sabe quién es, qué hace, de qué vive y a veces desaparece y luego vuelve, en cualquier ciudad alguien se habría dado cuenta. Pero en Bologna no. En Bologna esta es la identidad de cualquier estudiante medio. ¿Buscar en la Universidad dice, inspector? En Bologna la Universidad es una ciudad clandestina.

Carlo Lucarelli: Almost Blue

En el alambre como sonámbula…

Jueves, 28 de Septiembre de 2006

… lectora de insomnios.

Tengo las hojas sueltas, desperdigadas, intentaré ir uniéndolas y que en el andar vayan casando unas con otras. Y si no combinan ni concuerdan tampoco importa, espero que la senda se descubra agradable mientras recogemos todas esas hojas.

La maravillosa ladydark abre refugio. Ya tardáis…

La otra Bologna

Miércoles, 27 de Septiembre de 2006

Esta ciudad, le había dicho Matera, no es como las otras ciudades. Porque no es sólo grande, es también complicada. Y contradictoria. Si la miras sin más, caminando por su interior, Bologna parece toda hecha de pórticos y plazas, pero si la sobrevuelas desde un helicóptero es verde como un bosque, por los patios interiores de las casas, que no se ven desde fuera. Y si vas por debajo con una barca está tan llena de agua y canales que parece Venecia. Frío polar en invierno y calor tropical en verano. Ayuntamiento rojo y cooperativas millonarias. Cuatro mafias diferentes que en lugar de dispararse unas a otras reciclan el dinero de la droga de toda Italia. Tortellini y satanistas. Esta ciudad no es lo que parece, inspector. Esta ciudad tiene siempre una mitad oculta.

Carlo Lucarelli: Almost Blue

Todo lo hago tarde

Martes, 26 de Septiembre de 2006

Probé el alcohol a los 16, me fumé mi primer cigarrillo a los 22, di mi primera calada ilegal a los 23, me emborraché por primera vez a los 25, tuve mi primera aventura de una noche poco antes de cumplir los 28, hice autostop por vez primera el sábado pasado en una carretera secundaria, entre un bosque y el lago de Brienz, en el cantón de Berna.

A culo col mondo

Viernes, 15 de Septiembre de 2006

Es una expresión que me enseñó ayer mi amigo carabinieri, Alessandro. Se ha comprado una casa en las colinas de Bologna y me invitó a hacer una barbacoa y comerno dos bistecones a la fiorentina de tamaño XXL. Inolvidables, por cierto.

La expresión quiere decir algo así como “en paz con el mundo”, se dice cuando alguien parece fluir por la vida de manera completamente natural, con todo en su sitio, en equilibro absoluto con todas las cosas.

Él la usó para referirse a Marco, un herrero que trabaja y vive en Brento, la pequeña población en la que ha comprado la casa. Marco sostiene (completamente borracho, que es su estado natural) que es feliz desde hace dieciséis años. El momento en el que dejó la fábrica en la que trabajaba y se mudó con su madre a la casa donde vive ahora. En aquella época en Brento por no haber no había ni carreteras asfaltadas y, en vista de que en aquel momento estaba sin ocupación, se dedicó a hacer muchos de los trabajillos que hacían falta para poner a punto la vivienda: verjas, fontanería, carpintería… un tipo hábil, este Marco. Hay gente así (yo tengo dos manos izquierdas… y soy diestro).

Poco a poco llegaron los vecinos de las casas nuevas y, ya se sabe, cuando hay tan poquitos pues todos se conocen. Empezaron a pedirle a Marco pequeños trabajos en las casas, y él lo hacía encantado y ganaba bastante dinerillo con ello. Hasta que un día hizo uno de esos trabajos para un arquitecto que se había mudado allí. Le hizo una verja de hierro estupenda para la puerta trasera de la casa, con ornamentos preciosos. El arquitecto quedó impresionado con ese trabajo y le ofreció a Marco trabajar para su estudio: se trataría de hacer las verjas de los edificios que construyesen él y su socio. “¿Por qué no?”, dijo Marco.

Desde entonces trabaja sólo para ellos. Se levanta sobre las nueve y empieza a trabajar a las 10. A las 12.30 sale para comer y duerme hasta las 15. Deja de trabajar a las 17.

No todos los días. Algunos se siente cansado y prefiere bajar al club social de Brento y no trabajar. Que tampoco es cosa de estresarse.

Sigue haciendo trabajillos para los vecinos, pero cobrando muy poco, porque le gusta echar una mano. Me contó que gana unos 3.000 € por cada verja que hace. Los arquitectos tienen trabajo siempre para él, pero él sólo acepta hacer dos al mes. Con lo que gana vive mucho mejor que muy bien. Tiene gustos sencillos, de vez en cuando se pega un viaje y sobre todo bebe cerveza. Es absolutamente feliz. A culo col mondo.

Siempre me han despertado la más verde de las envidias esta gente que encuentra una paz y un equilibrio con este tipo de cosas. Siempre me he preguntado si llegar a ese punto no sería un movimiento más inteligente que todo lo que he hecho hasta ahora. Entrar de aprendiz con él, convertirme en herrero, simplificar la vida y disfrutarla con bien poco… creo que sería completamente incapaz… y eso me da aún más envidia…

¿El final de la trilogía?

Lunes, 11 de Septiembre de 2006

Comienza mi particular “Bologna: año III”. Si somos canónicos, este debería ser el final de la trilogía, el Imperio debería caer y el anillo debería ser destruido.

He reducido al mínimo al principio. Reduje al gris en mi segundo año. Esta vez pienso reducir a colores y, con permiso de snake, con predominio del naranja.

Si algo tienen en común todos mis comienzos de “temporada” en Bologna es que siempre parto con la idea fija de demostrarme algo a mí mismo. Hasta ahora siempre lo he conseguido, pero este reto es el más grande, y tal vez finalice en pocos meses.

Claro que todas las trilogías tienen que terminar a lo grande así que…

Telegrama

Viernes, 8 de Septiembre de 2006

He vuelto. Stop. Estoy liadisimo y apenas puedo conectarme. Stop. En un par de días vuelvo a la normalidad. Stop. Disculpas a los que esperaban y a los que no he visto. Stop. Pero vaya verano apretado. Stop. Besitos. Stop.