A culo col mondo

Es una expresión que me enseñó ayer mi amigo carabinieri, Alessandro. Se ha comprado una casa en las colinas de Bologna y me invitó a hacer una barbacoa y comerno dos bistecones a la fiorentina de tamaño XXL. Inolvidables, por cierto.

La expresión quiere decir algo así como “en paz con el mundo”, se dice cuando alguien parece fluir por la vida de manera completamente natural, con todo en su sitio, en equilibro absoluto con todas las cosas.

Él la usó para referirse a Marco, un herrero que trabaja y vive en Brento, la pequeña población en la que ha comprado la casa. Marco sostiene (completamente borracho, que es su estado natural) que es feliz desde hace dieciséis años. El momento en el que dejó la fábrica en la que trabajaba y se mudó con su madre a la casa donde vive ahora. En aquella época en Brento por no haber no había ni carreteras asfaltadas y, en vista de que en aquel momento estaba sin ocupación, se dedicó a hacer muchos de los trabajillos que hacían falta para poner a punto la vivienda: verjas, fontanería, carpintería… un tipo hábil, este Marco. Hay gente así (yo tengo dos manos izquierdas… y soy diestro).

Poco a poco llegaron los vecinos de las casas nuevas y, ya se sabe, cuando hay tan poquitos pues todos se conocen. Empezaron a pedirle a Marco pequeños trabajos en las casas, y él lo hacía encantado y ganaba bastante dinerillo con ello. Hasta que un día hizo uno de esos trabajos para un arquitecto que se había mudado allí. Le hizo una verja de hierro estupenda para la puerta trasera de la casa, con ornamentos preciosos. El arquitecto quedó impresionado con ese trabajo y le ofreció a Marco trabajar para su estudio: se trataría de hacer las verjas de los edificios que construyesen él y su socio. “¿Por qué no?”, dijo Marco.

Desde entonces trabaja sólo para ellos. Se levanta sobre las nueve y empieza a trabajar a las 10. A las 12.30 sale para comer y duerme hasta las 15. Deja de trabajar a las 17.

No todos los días. Algunos se siente cansado y prefiere bajar al club social de Brento y no trabajar. Que tampoco es cosa de estresarse.

Sigue haciendo trabajillos para los vecinos, pero cobrando muy poco, porque le gusta echar una mano. Me contó que gana unos 3.000 € por cada verja que hace. Los arquitectos tienen trabajo siempre para él, pero él sólo acepta hacer dos al mes. Con lo que gana vive mucho mejor que muy bien. Tiene gustos sencillos, de vez en cuando se pega un viaje y sobre todo bebe cerveza. Es absolutamente feliz. A culo col mondo.

Siempre me han despertado la más verde de las envidias esta gente que encuentra una paz y un equilibrio con este tipo de cosas. Siempre me he preguntado si llegar a ese punto no sería un movimiento más inteligente que todo lo que he hecho hasta ahora. Entrar de aprendiz con él, convertirme en herrero, simplificar la vida y disfrutarla con bien poco… creo que sería completamente incapaz… y eso me da aún más envidia…

16 comentarios sobre “A culo col mondo”

  1. Paula dijo:

    A mí me sucede lo mismo que ti. Pero sigo intentando reformarme… Me ha gustado muchísimo. Enhorabuena por tu blog :)

  2. melonian dijo:

    Ah, pero es muy fácil llegar a ese punto de paz astral cuando cobras 6mil euros al mes y trabajas una indecencia al día. Así yo también estoy en paz con todo lo que se me venga encima. Supongo que es otro de esos casos de suerte mezclada con un cierto afán de autorealización y un par de manos que valen la pena.

    Yo en cambio, llegué ayer a casa después de 8 horas de viaje, para un trayecto que no debería llevar más de 4. Cuando estás en un aeropuerto esperando como idiota, esperando en una estación de tren como un capirote, esperando un taxi a la 1 de la madrugada en una calle mientras la lluvia te va calando siempre puedes pensar que estás “de culo con el mundo”. No es italiano, pero vale igual ;P

    Ah, y yo también he vuelto =)

  3. La Guiri dijo:

    No es necesario ser capaz de hacer cosas con las manos para llevar esa clase de vida pacífica y relajada. Ahí están los funcionarios :P

    Y estoy de acuerdo con Melonian en que si ganas 6000 euros al mes por trabajar 25 horas a la semana es fácil encontrar la paz espiritual.

  4. Yhebra dijo:

    Yo discrepo con vosotros dos, Melonian y Guiri. Seguramente ganar 6000€ al mes le evita tensiones. Pero yo creo que la clave no es trabajar poco y ganar mucho, sino más bien en trabajar en algo que realmente disfrutas haciendo, y que eso te dé para vivir.

    Conocí a un irlandés que era diestro y tenía dos manos derechas. Trabajaba arreglando cámaras de fotos en una tienda. Entre otras cosas, se construyó una mesa de mezclas, y un violín. En un momento dado, se soltó la melena pelirroja y se vino a vivir a Sevilla. Su trabajo consistía en tocar el violín en la calle Sierpes, de esta forma practicaba sus seis u ocho horas diarias, pero al aire libre, y ganando un sueldo de unos 600€ al mes. Hasta donde yo sé, era bastante feliz con su música.

    El señor M estudiaba ingeniería informática, hasta que en un momento dado decidió que prefería trabajar como cámara para la tele local (la cámara siempre fue uno de sus hobbies) y dedicar el tiempo libre a jugar al fútbol en la playa.

    Mi compañero R trabaja sus ocho horas diarias, los días que no tiene que llevar a sus niños a alguna parte. Se toma su tiempo libre cuando quiere, y en el trabajo disfruta resolviendo todo tipo de problemas informáticos y químicos. Es la persona más ataráxica que he conocido. Yo diría que es bastante feliz.

    Por supuesto ninguno de estos casos es tan afortunado como el de Marco, al menos a primera vista. Creo que para alcanzar ese punto de equilibrio o de paz hay que tener una mezcla de ideas claras, valor y suerte. También creo la composición ideal de esa mezcla de equilibrio es distinta cada persona.

  5. ladydark dijo:

    Creo que la diferencia esta en las “necesidades”, lo que cada uno de nosotros necesitamos para ser feliz, cuantas de esas necesidades son reales y cuantas ficticias, dependiendo de cada persona la felicidad estará más cerca cubriendo lo que necesita, independientemente de cuanto dinero gane.

  6. melonian dijo:

    Jo, como me gustaría llamarme Señor M…es un nombre molón, no me digáis que no.

    Aunque sigo discrepando en el tema económico y laboral.
    El amigo Marco el Vallero demuestra que parte de su felicidad se basa en trabajar poco y no por el dinero, porque aunque tiene posibilidad de generar más ingresos trabajando más, el prefiere trabajar poco, pero estoy convencido de que por eso es más feliz.

    Si trabajar le hiciera más feliz, dedicaría más tiempo a su trabajo y menos a la vida complentativa y a lo divertido que tiene que ser vivir con tu progenitora a según qué edades.

    En cuanto al tema económico, tengo claro que el dinero no hace la felicidad, pero os prometo que ayuda.
    Si Marco cobrara sólo 300 euros por cada reja, ya os digo yo que trabajaría más y el momento idílico sería menos idílico.

    En cuanto al coleguilla fabrica violines, eso es un caso excepcional, porque no hay mucha gente que sea capaz de hacer un violín, ni aunque sea por fascículos (aunque molaría uno de eso de “Crea tu propio violín como lo hacía Stradivarius, sé un manitas”.
    Pero el hecho de que consiga 600 mientras ensaya, no es un sueño jipi, es algo que muchos querrían para sí mismo. Porque esta persona está percibiendo dinero por una actividad que generalmente no está remunerada, y por lo tanto, 600 euros están más que bien.
    Ahora, llegará un día en que nuestro irlandés se de cuenta que como no creo que declare esos 600 euros, tendrá que pagarse una pensión cuando esos dedos ya no den para tocar 8 horas diarias. Seguramente, si es un tipo inteligente, usará la experiencia y pericia conseguida durante horas y horas de práctica remunerada para conseguir algo más a nivel de músico y conseguirá un trabajo gracias a ello, con lo que aún se explica más mi teoría de que es un trabajo dedicado a un futuro, y que mientras pueda hacerte muy feliz, no se hace “sólo” por el amor de hacerlo, sino por razones más materiales…

    Somos materiales, hasta que morimos, y aún entonces hay gente que intenta volver moviendo cortinas y dando voces para que la gente se entere de que aún están por aquí….

    pero tengo sueño…y estoy desvariando!

  7. fanshawe dijo:

    Ahí voy, a las “necesidades”, milady, por eso discrepo yo también con La Guiri y con Melonian (a pesar de lo herético que supone discrepar con el Señor de los Melones).

    Es que no es tan simple, cierto es que Marco ha tenido particularmente suerte, pero lo planteo de otra forma: ¿cuántos trabajarían solo esa indecencia en lugar de aceptar más encargos, trabajar el triple y ganar 24000 euros al mes? Todos sabemos lo fielmente que se aplica a casi todo el mundo la doctrina del “más tienes, más quieres”, todos hemos asistidos boquiabiertos a casos como el de Mario Conde, por ejemplo.

    Cuando veo esos casos siempre me digo a mi mismo: “pero si estaba podrido de dinero, ¿para qué cojones querría más?”.

    Hace tiempo, el Alavés CF era entrenado por José Manuel Esnal, “Mané”. El Alavés hizo una temporada fabulosa y llegó a la final de la copa de la UEFA dando espectáculo además. El Valencia le ofreció una cifra indecente de dinero por sus servicios y él respondió: “Aquí, en Vitoria, soy feliz… y ¿para qué quiero tanto dinero y mucho más estrés?”.

    Joder, eso es dificilísimo.

    De ahí la envidia: envidia de su trabajo, de su habilidad con las manos, de lo que gana con tan pocas horas de curro… pero envidia también de las menores espectativas.

    Siempre queremos más: dinero, prestigio, evolución, proyectos, metas. Puede ser que yo no necesite mucho dinero (je, más que demostrado) pero las espectativas me arruinan la vida muchas veces.

  8. fanshawe dijo:

    Juro que Melonian y yo no somos la misma persona.

  9. amelie dijo:

    Los que me conocen saben que una de mis frases mas utilizadas es que yo seria feliz viviendo de plantar lechugas, una vida sencilla, tranquila, sin las complicaciones del mundo de aqui abajo. Simplemente, vivir tranquilamente en las montañas sin todas esas necesidades que nos hemos creado.
    De todos modos, opino que si algun dia lo llevara a cabo, me sentiria aferrada a ese modo de vida que no cambiaria con el paso del tiempo, y eso me mataria. No me creo capaz de renunciar e todas esas expectativas y retos ya interiorizados. Es que ya estoy totalmente alienada, me temo.

  10. gatavagabunda dijo:

    Amelie, llenemos de lechugas el mundo… ¿a que eso ya sería un reto más interesante? jejeje…

  11. ESE dijo:

    Pues yo soy perfectamente capaz de encontrar la paz, con muchos menos euroes al mes. Lo que no tengo es talento suficiente como para vivir de una habilidad (diestro, 2 manos izquierdas, 2 neuronas, también izquierdas)… bueno también soy un poco cobarde… pero esto lo sabría superar.

  12. melonian dijo:

    No, no…si yo no digo que sea malo!
    Yo me fui a vivir a Atenas sin trabajo y sin nada sólo porque había allí una personita que me hacía feliz. Aguanté un año (el que tenía que esperar) cobrando muy muy poquito y con horarios muy jodidos en un cibercafé. Y lo pasé de puta madre!!!

    Lo que decía yo es que es más fácil poder decir “No quiero más, porque ya tengo bastante” Como le pasa a Marco, y no un “No quiero más, pero las paso muy putas a final de mes”.

    Yo envidio la gente que no necesitas cosas para vivir. Ojalá pudiera yo vivir muchas de las cosas que me hacen feliz. Pero ahí está el problema, hay un montón de COSAS que me hacen feliz. Sin mis aliens de plástico, sin mi coca-cola de vainilla, sin Mr.Potato Darth Vader sería bastante menos feliz, o al menos no habría ni la mitad de ilusión en mi vida…ojalá fuera diferente…sniff

    Llenos de ratas (osea…ratifico) que yo y Fanshawe no somos la misma persona…

  13. Veva dijo:

    Pues a mi me encanta mi trabajo precisamente por la emoción y el estrés que me produce. Para mi la paz se compone de retos, proyectos y dificultades, la tranquilidad y la monotonía me matan.

  14. herel222 dijo:

    Es un tipo que sabe valorar el tiempo y la libertad por encima del dinero. Pero claro, en el pueblo donde vive no necesita pagar una hipoteca, ni tiene competencia… si hubiera más oferta de cerrajeros como él, tendría que trabajar más horas y por menos precio.

  15. snake dijo:

    Estar en absoluto equilibrio con el tiempo y el espacio es el sentimiento perfecto. A mí, de vez en cuando, me asalta una sensación de eternidad, de parón en el tiempo, que no consigo fijar en mi vida.

    La vida bucólica puede sonar apetecible. Imagino mi casa en el campo (si no fuera porque el campo castellano es un páramo vacío), alejada del ruido, pertrechada de besos, donde me haga uno con el cosmos. Y luego me pregunto qué haría cuando se me acabara el tabaco a las dos de la mañana… Y en una ciudad donde puedo comprar tabaco a las dos de la mañana, descubro ¡que me falta el horizonte!

    Creo que una de las claves de la historia está en la independencia entre el trabajo y la recompensa que se obtiene. Normalmente (¡malditas sentencias de asilo!), no tengo asociado mi trabajo con el sueldo. Me lo paso pipa estudiando y dando clase y alguien se ocupa de que no me falte dinero en la cuenta corriente. Y temo el día en que me descubra investigando por dinero.

    Sin embargo, me conozco y sé que no sería capaz de convertirme en herrero o de volver a Bologna a escribir, sólo a escribir. Mi pequeña revolución consiste en sonreír en los momentos más insospechados, cuando una tormenta nos está dejando empapados a los peatones o en el momento incómodo en que no salen las maletas de la cinta transportadora…

    ¡y la idea de las lechugas me parece estupenda!

  16. c. dijo:

    Pero si más o menos estáis diciendo todos lo mismo: no es más feliz quien más tiene, sino el que menos necesita.

    La gente que por naturaleza necesita poco es afortunada. La que necesita mucho y quiere necesitar poco o nada, puede escuchar la voz del tao, por ejemplo, o del budismo; ambas hablan de la anulación del deseo.

    No sé dónde leí que lo que uno verdaderamente posee es lo que le quedaría después de un naufragio, es decir, a sí mismo.

    Bueno, hasta luego.

Deje un comentario