No lo sé

Creo que a todo el mundo le consuela saber que los demás, al menos ellos, tienen un plan más o menos claro y definido. Las fórmulas de cortesía hacen que cuando te cruzas con alguien que hace mucho tiempo que no ves debas indagar casi de inmediato en varios puntos que se repiten, siempre son los mismos. A saber: ¿has terminado/cuánto te falta? (si estás estudiando); ¿y en qué estás ahora/sigues trabajando en lo tuyo? (si hace tiempo que terminaste de estudiar); ¿y tienes planes de quedarte allí o piensas volver? (si vives lejos de la que históricamente es tu casa); ¿y con la chica/el chico que tal - te has echado novio/novia? (pequeño acercamiento a tu vida sentimental). Todo eso se ve complementado con preguntas vagas y genéricas sobre tu familia y, posiblemente, algún comentario casual sobre a quién han visto y cómo (pues me encontré con tu tía el otro día en el banco).

Las respuestas son lo de menos. Si uno es hábil se puede contestar de manera lo suficientemente vaga a cada una de las preguntas y el receptor se va a quedar igualmente satisfecho (pues ya ves, aquí andamos, no va mal, tengo algunas ideillas, algo hay).

“No lo sé” es una respuesta completamente descartable. La gente NECESITA saber que tienes un plan, respuestas concretas a preguntas vagas, un punto de llegada. “No lo sé” es una tragedia, para ti, que lo dices, y para el otro, que se ve obligado a insistir más en esa línea. Lo peor de todo es que cuando la respuesta realmente es un “no lo sé” cualquier pregunta en esa dirección es la antesala de una posible crisis. No saber es una tragedia, aunque sea solamente porque no puedes responder a esas preguntas de tu antiguo vecino del segundo.

Peor lo tienen la pareja, la familia cercana o los amigos íntimos. El deseo de preguntarte hierve como un huevo duro dentro del agua y tratar de evitar esas preguntas para no ponerte nervioso implica que él mismo se ponga nervioso. Lo ves, lo sientes, percibes que hay tensión, que las preguntas pujan por salir de sus labios pero hace un esfuerzo sobrehumano para contenerlas. Lo jodido es que si no las contienen entonces a ellos, sí, con ellos lo haces, les respondes a media voz: “no lo sé”.

Por cada “no lo sé” que digo pongo una piedra encima de mi propia tumba de inseguridades: complejo de Peter Pan, miedo a decisiones definitivas, incapacidad de ser tan estajanovista y abnegado como fueron tus padres y abuelos. Indecisión, envidia ante aquellos que lo tienen claro, envidia de la simplicidad de ciertas elecciones, envidia de ti mismo diez años antes, cuando el futuro estaba tan lejos que te parecía mucho más claro y evidente. Esos tiempos en los que imaginarte cómo serías a los treinta era incluso divertido. Ahora imaginarme como seré dentro de dos meses es casi una pesadilla.

En estas estamos y lo único que hacemos es comprar complementos, que no se diga que estamos quietos. Es casi como un juego de ordenador, de esos en los que el personaje principal de vez en cuando encuentra una tiendecita donde compra armadura, espadas, pociones, de todo antes de enfrentarse al monstruo de la fase final que, presumiblemente, está a tan solo dos pantallas de allí. En el fondo, en el fondo fondo, creo que lo que compramos son respuestas para los vecinos, poder contestar “oh, ahora estoy formándome en blablablablabla”. Paz para el que pregunta, hábil finta para el que responde. Pero recordad que eso sólo vale con el vecino.

Con los que te conocen demasiado bien sólo te queda decir “no lo sé”.

19 comentarios sobre “No lo sé”

  1. MC dijo:

    Al, cariño, yo tampoco lo sé. Entiendo cada una de tus palabras y también comparto esa envidia por los que sí lo saben, ¿algún día lo sabré? No lo sé…. Pero es con lo que tengo que vivir cada día desde que me levanto hasta que me acuesto, intentanto reinventarme para descubrir esa incognita… Aún tengo la esperanza de conseguirlo y sé que tú lo harás también, aunque no te des cuanta cuando lo hayas conseguido…

    Besos de la mala, que aunque no haga acto de presencia siempre está aquí.

  2. gatavagabunda dijo:

    Menuda depresión que me acaba de entrar…

  3. martika dijo:

    En el fondo todos “no sabemos”, hasta aquellos de los que presumen que van por la vida como por una línea recta. Con el tiempo he llegado a la conclusión de que así es más divertido….

  4. Jafatron dijo:

    Entre finta y finta, y mientras se encuentra la respuesta solo cabe evitar que el vecino sea quien mejor te conozca, eso sería una catástrofe.

  5. Claudia dijo:

    Ieri sera sono uscita con una ragazza francese di 23 anni. E’ giá laureata e sta finendo la tesi del dottorato. L’anno prossimo andrá all’universitá di Montreal dove ha giá dei buoni contatti per fare seminari e cose del genere. Il suo obiettivo è una brillante carriera universitaria. Nel frattempo fa 2 lavori di cui uno di grande responsabilitá e un corso di specializzazione. È una ragazzza molto bella ma praticamente non ha mai avuto un ragazzo perchè dice che di ragazzi intelligenti ne ha conosciuti pochi, se non nessuno. Praticamente non esce perche lo considera una perdita di tempo.
    Insomma, ha le sue idee, sa cosa vuole, anche troppo.
    Mi sta simpatica, ma ti assicuro che lo sarebbe di piu se si fosse mostrata un po piu insicura, aperta, vaga insomma…..
    qualche “no lo sè” è necessario. Sia per chi parla, che per chi ascolta.

  6. Yhebra dijo:

    Estoy de acuerdo en que cuando uno se encuentra en una circunstancia “difusa” resulta incómodo responder a las preguntas de los vecinos… Pero recuerda que aunque ahora mismo no seas capaz de dar una respuesta concreta a algunas de sus preguntas, hay al menos una a la que debes responder con la cabeza muy alta, aunque ellos no sean capaces de apreciarlo, y es a la de “¿Qué haces ahora?”. Personalmente estoy muy orgullosa de ti, por hacer lo que realmente te gusta, porque eres bueno y porque te dedicas a ello aunque de momento sea una posibilidad entre un millón. En eso consiste ser valiente: en hacer algo aunque nos dé miedo. Un beso.

  7. La caña de España dijo:

    Me ha costado pero ahí la tienes, enterita y sin cortes publicitarios. Ya me contaras… o no.

  8. Veva dijo:

    Je, pues ya vereis cuando os hagais mayores, todas las preguntas empiezan por “sigues…(en el mismo trabajo, soltero, con la misma pareja, cuidando a tus padres, practicando las mismas aficiones…..)”y lo peor es que casi siempre hay que contestar “sí”.

  9. ladydark dijo:

    Además del pánico al “no lo sé”, que tantas veces, me guste o no, tengo que utilizar, se añade el terror a decir “no”, simple y llanamente “no”. La aceptación de la negación ha supuesto en mi vida una tarea desesperante, siempre me ha costado horrores decir que no a algo, a alguien, intento corregirlo, pero aun ahora el miedo a un “no” dicho a tiempo me atenaza y a veces construyo imágenes que no se sostienen con falsos “sies”.

  10. melonian dijo:

    Ah! por eso yo siempre pregunto “¿qué tal está el gato?” independientemente de si la persona con la que hablo tiene gato o no. Si me dice que no tiene gato, le digo que cuanto antes tiene que hacerse con uno. Uno no puede vivir sin un gato hoy en día.

    Entonces por lo general él (o ella si tienes suerte) te pregunta que “qué gatos tienes tú?”. Ahí es cuando respondo que yo no tengo gato, que no soporto a los malditos desagradecidos.

    Apartir de ahí cualquier “No lo sé” pasa totalmente desapercibido.

    Felicidades por el cambio…me habían salido ronchas de la porquería de bitacoras…comentarios perdidos, hojas mal presentadas…cantidades ingentes de argh!!!

  11. fanshawe dijo:

    Creo que el consejo de Melonian es muy a tener en cuenta. Efectivamente, despuès de una conversación así… ¿qué más da no saber?

    @Milady, deberíamos aprender de británicos y chinos, que dicen “no” estupendamente cuando parecen decir “sí”.

    @Veva: me gusta pensar que ni siquiera para eso hay un camino fijo trazado… bueno, no lo sé.

    @La caña: tomo nota. Tendrás noticias mías.

    @Yhebra: gracias cielo. Se hace lo que se puede.

    @Jafatrón: un placer verte por aquí. Estás en tu casa.

    @Claudia dice que “no lo sé” es necesario, tanto para el que habla como para el que escucha. Estoy bastante de acuerdo, generalmente la inseguridad del otro hace compañía a la nuestra. Que es poco más o menos lo que dice Martika.

    @Gata: no era mi intención, desde luego. Recuerda que no hablo desde el pesimismo sino desde la reflexión.

    @Mala: me encanta saber que sigues por aquí. Un beso.

    Gracias a todos por opinar.

  12. gatavagabunda dijo:

    Melonian, ¿qué diablos te hemos hecho los felinos para que nos quieras tan mal? snif snif

  13. c. dijo:

    He visto una peli bonita, Corazones en Atlántida, con guión de William Goldman, basado en libro de Stephen King, ya sabéis, chavales en verano, años 50 en una zona residencial de la costa este de Estados Unidos, bicicletas, guantes de béisbol y zarzaparrilla bien fría en la nevera.

    El caso es que el prota, antes de hacer el flashback que le conducirá a ese verano, se da una vuelta por la que fue su casa de niño, ahora abandonada y llena de polvo y telarañas, y suelta, con cierta tristeza:

    “¿Por qué siempre esperamos que la casa donde vivimos de niños no cambie nunca?”

    Bueno, pues creo que con la gente pasa un poco lo mismo, o al menos, eso me parece a mí. A la mayoría de las personas, en el fondo, nos da cierta tranquilidad el saber que las cosas a nuestro alrededor no cambian a niveles profundos, que todo sigue en orden, como siempre ha sido, y esta sensación es mucho más fuerte si sentimos que nuestra propia vida está estancada.

    Entonces, creo, la mayoría de las veces que preguntamos por sus vidas a gente que no nos importa demasiado, estamos, en realidad, preguntando por nosotros mismos.

    No lo sé.

    ;)

  14. snake dijo:

    ¡anda que no cuesta llegar al momento en que uno puede depurar la sabiduría universal en tres palabras! No lo sé. Y quien diga que sabe, miente o sabe menos de lo que dice.

    A tus nolosés uno los míos. Y en el camino hacia cualquier parte, desconocida y misteriosa, disfruto levantando el velo al futuro y recreándome en sus tobillos.

    Abresos-de-esos.

  15. Yhebra dijo:

    Qué guay, cómo me gusta la gente de esta casa…
    ¡Besos para todos!

  16. Nia dijo:

    El otro día, alguien que no me conocía de nada me preguntó “Tu escribes, ¿verdad?”, porque le habían hablado de mí. La respuesta que yo quería dar era “no lo sé”. La que di fue “creo que sí”. Todo el mundo se quedó desconcertado, y no podían entender (ni creerse) que alguien pueda, simplemente, no saber si va a continuar haciendo algo. O lo hago, o lo he dejado. Fin.

    Así que te entiendo.

  17. Karlaki apo to noto tis Ispanía dijo:

    Un día le pregunté a tu hermano cómo estabas, qué hacías, dónde vivías y cuándo fue la última vez que te pasaste a ver a tu madre.

    Me alegro de no haber dado con la pregunta mágica. El futuro es tuyo, de nadie más.

  18. juanito dijo:

    alber, pequeño, “el futuro” sigue estando igual de lejos, no lo olvides. Sabes que de alguna manera te envidio por poder decidir aún ese “futuro” tuyo e incluso el presente. Todo está en tus manos. Aprovecha y sé consciente de esa oportunidad. Ea.

  19. c. dijo:

    viva juanito.

Deje un comentario