Lo que da de sí día y medio en Milán

1. Milán es fea de cojones. Ya lo siento. Pero como todos los sitios en los que he estado en mi vida, tiene rincones donde me quedaría a vivir para siempre.

2. Una de cada tres chicas con las que me cruzo parece salida de una escuela de modelos, o a punto de entrar en una escuela de modelos, o recién llegada a la ciudad y buscando una escuela de modelos. Eso no quiere decir que sean necesariamente guapas.

3. Después de esperar 45 minutos a que pasara una lluvia horrorosa en la galería que conecta el Duomo con La Scala me he replanteado las cuentas que se hacen en las manifestaciones. En algún momento sí que creo que llegamos a 25 personas por metro cuadrado.

4. En Milán llueve horizontalmente y, aveces, de abajo hacia arriba.

5. He visto el cielo azul de la Lombardía un domingo de diciembre. Poquitos pueden decir eso. Ni los milaneses.

6. Hay que tener ganas de poner un tenderete de bocadillos con nombres de políticos por especialidad. Estuve a punto de comerme un Berlusconi pero al final me comí un Gasparri.

7. No me gusta Basquiat. Creo que tuvo suerte de estar donde estaba en el momento en el que estaba y chocarse con Warhol de casualidad.

8. NO ES DIVERTIDO dormir en una cama que ha sido usada mayormente por un gato los tres meses anteriores. Por cierto, cuando a las 4:30 de la madrugada me desperté a punto de morir y mi vida desfiló ante mis ojos… es un coñazo.

9. Melonian no es verde y ovalado como me lo imaginaba. Pero

a) Está grillado.
b) Es cierto que lo primero que ve en cualquier lugar del mundo es un supermercado. Quedé con él tres horas después de aterrizar su avión y ya había visitado tres.
c) El kit-kat de chocolate blanco está en fase de estudio para ser considerado pecado mortal equiparable al onanismo por el vaticano. Razinger, que es un guarrete.
d) Por mucho que su chica firme como Trollaki es un bellezón de narices. Se parece a Salma Hayek.
e) Hay gente que aprende sueco desde pequeñita por vocación.
f) Los koalas son unos seres peludos y suaves muy bonitos.
g) Por difícil que suene es muy posible rodear un parque enorme cerrado atravesando miles de mercadillos y entrando en un castillo medieval sin mirar ni siquiera a los lados porque estás hablando de Terry Pratchett y de los Monty Python.
h) Hay que tener mucho talento para entrar en una cafetería al azar a tomarse un té y que los dueños sean unos coleccionistas pirados de latas de coca-cola.

10. El reagge abstrae. Yo al menos no andaba por allí mientras sonaba, y eso que era la única música que pincharon en el “Tunnel”.

11. Hasta los milaneses quieren irse a Roma de vez en cuando.

12. Giulia sigue siendo muy mona, pero en invierno se le pone la nariz roja :)

13. Ser el único no calabrés en un tren regional de noche repleto es una experiencia inolvidable.

8 comentarios para “Lo que da de sí día y medio en Milán”

  1. Espera a que Amelie lea tu último comentario… jajajaja

    Y por internet, ¿también te damos alergia? :P
    Creo que el espíritu de Melonian se te ha contagiado totalmente, o al menos eso parece mientras leo el post, rascando mi cabecita. Por cierto, me has recordado que en Forrest Gump el personaje en cuestión descubría también que la lluvia puede “llover” hacia arriba.

    Qué cosas…

  2. Yhebra dice:

    UAAAAAAAAA qué envidia… El tren, Milán, Melonian… Pedazo de fin de semana :)
    MUAKS

  3. Yhebra dice:

    Ups, se me había pasado lo del gato. Al menos has sobrevivido :*

  4. Dr. Malcolm dice:

    al punto 13 te diré que yo, hace dos días que hizo un año, viajé de verona a bologna centrale en un vagón cargado de unos dos mil jovencitos sicilianos que venían de participar en los campeonatos italianos de halterofilia…
    ni te cuento el olor en el vagón. Los angelitos iban del tirón del gimnasio donde habían competido hasta su casa, así, con el chandal, sin ducharse ni ná.

  5. melonian dice:

    Ahhhh….ya estamos en casa…y mañana a trabajar! Vaya pedazo de mierda.

    Genial lo de Milán, todo un honor dar vueltas al parque prohibido con tan ilustre compañía!
    Hacía tiempo que no disfrutaba tanto.
    Por cierto, la Fanta Chinotto…empieza muy bien y acaba mal, muy mal!

    Ah, una última cosa, como consigo dejar de hacer ver que hablo italiano!

  6. Fanshawe dice:

    Es dificilísimo, melón. Me temo que es demasiado divertido canturrear el italiano.

    Sobre la Fanta Chinotto, no voy a decir que te lo dije…

  7. amelie dice:

    ah, calabreses. algun dia os contare como sobrevivi a un vagon lleno de señoras calabresas preocupadas por mi porque viajaba sola y una monja…la mas normal era la monja.

  8. Algernon dice:

    :DDDD

    Y sí, Milán es fea de cojones. Y sí, tampoco me gusta Basquiat :-P

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