Sin fundido

Aunque te quiera, aunque me quieras, no es suficiente. Aunque me encanta como eres te quiero diversa, me quieres diverso. Yo un poco más como los tuyos, tú un mucho más como los míos. Te sientas, lo hablas y nos damos cuenta de que no hay mucho más que decir al respecto. Y se nos cae la cara abajo de la pena porque, en fin, yo te quiero y tú me quieres. Pero no lo bastante, o no como se debe, o no como se debería.

Pero como ya he dicho alguna vez, por muy civilizadas que sean las rupturas en las películas nunca te hablan del después. Y por mucho que hubiera besos, abrazos y caricias, por mucho que pareciera el mejor final de los posibles, cuando he subido al tren no ha llegado ese fundido en negro con los títulos de crédito que hubiesen puesto una guinda a una ruptura indolora. No. No ha habido fundido. En lugar de eso he tenido ocho horas de tren por delante para sentir todas las ausencias que se me han quedado y un regusto amargo en la boca, como el de morder una cáscara de pomelo.

Vaya mierda.

14 comentarios sobre “Sin fundido”

  1. Veva dijo:

    Pues qué putada, amigo.

  2. C. Martín dijo:

    Tampoco es cierto eso de los cuentos de “fueron felices y comieron perdices”.
    Además de la p.casualidad, está su prima la p.realidad :-(

  3. Laurita dijo:

    Por lo menos pudiste alejarte de la zona trágica en cuestión. Eso puede ayudar, en un momento dado.

  4. k dijo:

    Esta asquerosa prosaica que te habla veía ese “Fin” y se preguntaba: “¿Qué coño de fin? Si ahora es cuando empieza todo.”

    Aquella estudiante de imagen con aspiraciones pensaba: “Cuando haga una película, empezará después de la palabra Fin”. Ahí sí que hay chiste.

    En fin. Alguna vez funcionará. Y sí será lo bastante. Espero.

  5. medea dijo:

    después preguntan porqué la gente tiene miedo a enamorarse…

  6. Rosita Fraguel dijo:

    Aparte del amargo fondo, que siento (no se me ocurre decir nada que no sea un lugar común y en estos casos los lugares comunes son bastante odiosos), he decir que escribe usted maravillosamente. ¡Chapeau!

    Con su permiso (o sin él :P) le voy a enlazar en mi blog.

  7. furia dijo:

    El problema es que los grandes amores terminan en pluscuamperfecto de indicativo, pero la vida sigue en condicional…

  8. Ternin dijo:

    Lo de morder pomelo es una verdad como un templo. Eso y mascar tiza de color azul son de las cosas más amargas de la tierra (lo de la tiza es cierto)

  9. Candi dijo:

    ¡Vaya…! En la anterior ocasión que vine por estos lares habías llegado tarde a un examen. Importante examen. Y lo contabas muy bien —como siempre cuentas las cosas—, con enfado e incredulidad. Esta vez el tinte es de amargura. Lo lamento. Mucho ánimo. Y mucha suerte. La mereces.
    Te dejo un poema de José Manuel Caballero Bonald:

    ANTERIOR A TU CUERPO

    Anterior a tu cuerpo es esta historia
    que hemos vivido juntos
    en la noche inconsciente.

    Tercas simulaciones desocupan
    el espacio en que a tientas nos
    buscamos,
    dejan en las proximidades
    de la luz un barrunto
    de sombras de preguntas nunca
    hechas.

    En vano recorremos
    la distancia que queda entre las últimas
    sospechas de estar solos,
    ya convictos acaso de esa interina
    realidad que avala siempre
    el trámite del sueño.

  10. ladydark dijo:

    Oscar Wilde en unos de sus poemas dice :”He elegido, he vivido mis poemas y, aunque / la juventud se fuera en días perdidos, / hallé mejor la corona de mirto del amante / que la de laurel del poeta.” Vale lo vivido siempre, el sabor amargo termina diluyendose, dejando tan sólo el poso de la dulzura de aquel amor. Un besazo Al.

  11. martika dijo:

    Discreparé con ladydark diciendo que siempre queda algo de amargor, por desgracia. Y por desgracia, no queda otra que seguir viviendo. Los amores que terminan nunca son dulces.
    Un beso Al, y el abrazo que tendrás siempre que lo necesites.

  12. Colette dijo:

    Pues…yo discrepo también…No creo que siempre quede un poso de amargura. Cuando las cosas, simplemente, no pueden ser. Cuando no hay culpables sino un dolor más o menos compartido por la incapacidad de contrstuir algo que, por un instante, se creyó factible, no creo que quede un poco de amargura.
    Melancolía quizá, pero no necesariamente amargura. Hay cosas que…simplemente, no pueden ser.

    Lo bueno es que…no hay fundido en negro…y por eso la vida sigue, el tren sigue. Y por eso somos capaces de sorprendernos de nuevo y llegar a estaciones mucho más bonitas que aquellas que visitamos en el pasado.

  13. La caña de España dijo:

    Dos cosas:
    Primera: me he dado cuenta que hay una carpeta para estas entradas que has llamado “momento confusión”. Pues bien, odio eso de “momento…” que me parece que inventó Boris. Pero en fin, hay quien se dedica a chupar candados cuando se aburre…
    Segundo: chico, llevas tres o cuatro post de rupturas ¿Qué?: “momento romance” (anda mira que graciosillo me he vuelto). No sé que decirte, ya sabes (si recuerdas) como son mis rupturas. Hay veces que, cuando no tengo pareja y me doy cuenta de ello (porque a menudo me pasa desapercibido, por la costumbre) me acuerdo de alguna importante del pasado y pienso si me recordará… y por supuesto ni sabrá que yo he seguido existiendo. Pero no las culpo, las pocas veces que he dejado yo también han sido definitivas… excepto cuando me he dado cuenta de que estaba solo, en que las llamaba por sí…

  14. melonian dijo:

    mejor sin fusión que confusión…que tengas las cosas medio claras ayuda. Y romper con todo también. Es duro, es feo y huele ligeramente a Chinotto, pero al menos puedes hacer borrón y esperar que la cuenta la pague otro…

    Suerte en la vuelta…yo ya lo estoy ;)

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