Excusas
Dice Massi:
Escuchad: yo en esa historia del vaso medio lleno o medio vacío no he creído nunca. El hecho es que podemos contarnos cuentos, pescar acontecimientos de aquí y de allá y darles una secuencia lógica, hasta podemos pensar que si se pierde un avión quizás ese avión se habría caído. Lo que sabemos hacer mejor es encontrar excusas. A mí no me importaría que me pagasen por esto. Hacer una profesión: “Ey, oye, tengo una cena; es que no tengo ningunas ganas”. “No hay problema, estoy aquí para esto. ¿Necesitas una excusa? Toma, aquí tienes. Son 50€”
La excusa no es la clásica gilipollez que se dice: “Mira, mejor somos amigos”, o “Chaval, cuento contigo para el futuro de esta empresa”. No. La excusa es una cosa mucho más sutil: es un reto contigo mismo, un juego de argucias que se combate a golpes de florete. ¿Apostamos algo? Con la gilipollez uno se siente culpable y la sensación de culpa no es algo que todos sepan sobrellevar. Quizás después uno termina por escribir un SMS o quizás se encuentra humillado delante de un portal. Con una buena excusa, la conciencia está como bajo el efecto de un fuerte opiáceo: nflskdnf3424lkdnlfjdslkfj: ¡GUAU!
Porque la excusa no es algo que se construye a posteriori, la Excusa es el viaje, la excusa es la realidad.
Pero las cosas a veces no son lo que parece. Si sustituimos la palabra Excusa por la palabra Jaula y si, fijándonos bien, el opiáceo no lo ha tomado vuestra conciencia sino vosotros, puede suceder que, en fin, quiero decir… estáis de mierda hasta el cuello.
Puede pasar que seguís creyendo en algo que ya os importa un comino, o puede ser que seguís diciendo que sí cada vez que vuestro jefe os pide quedaros un par de horas más.
El vaso, basta con mirarlo bien, está lleno hasta la mitad.
El original en italiano, aquí
13 de Febrero, 2007 - 16:13
Mmmmmm
Me sé de una que sería una profesional de las excusas, sí
(Oye, qué posts tan raros pones hoy, hijo mío)
13 de Febrero, 2007 - 20:11
Aunque en realidad el concepto de transblog yo lo trastoqué de una idea de un tipo peculiar que jugaba a rol en el club Mordor. Él inventó un hechizo que llamaba Transrol y que permitía, en medio de una aventura de Dragones y Mazmorras por ejemplo, traer cualquier cosa que tuvieran tus personajes de otros juegos, como una ametralladora thompson de La llamada de Chtulhu.
Siento como mi frikismo rejuvenece, tras este comentario
13 de Febrero, 2007 - 20:31
¡¡OS-TRAS!!
¡¡El hechizo de Transrol mola un huevo!!
Me lo copio…
15 de Febrero, 2007 - 1:56
Woody Allen: “veo el vaso medio lleno, pero de veneno..”