Auguri

Vino hoy un sacerdote muy anciano que pasa por toda la calle bendiciendo las casas en las que le abren la puerta. Massi le abrió sin saber quien era y estuvimos un rato charlando con él. No intentó convencernos de nada. Cuando se marchó nos dijo.

Buena suerte chicos. Os deseo que envejezcais con dignidad.

8 comentarios para “Auguri”

  1. furia dice:

    eso me lo deseo para mí… y te lo deseo a vos también

  2. Yhebra dice:

    Jo, Alberto, vino un ancianito que no conocías a despedirse de ti, y te trajo buena suerte de regalo… Esto es casi mágico. Se me han puesto los vellos de punta.

  3. ¿Y qué le deseasteis vosotros a él? O:)

  4. Fanshawe dice:

    Furia, Yhebra, gracias :-)

    Rosita, nos quedamos muditos, como el enanito sin barba…

  5. Pero interiormente, a posteriori… toda fuerza ejercida sobre un cuerpo recibe una de la misma intensidad en sentido contrario (principio de acción y reacción…) XD XD

    Vamos, que era un comentario petardo más bien el mío, por eso la aureola angelical.

    Creo que después de ese deseo no hay muchos que puedan superarlo :)

  6. breavman dice:

    Mi abuelito Cesar tiene la costumbre de bendecir a sus hijos y nietos cuando estos se lo piden. A emnudo cuando necesito protección apelo en mi interior a ese gesto del mi querido gringo viejo

  7. Pedro (Glup) dice:

    Auguri.
    Hace dos años, en Roma, unos días antes de Navidad, entramos a una tienda en la calle del Corso, al salir el dependiente dijo: “auguri”.
    Nos miramos, sorprendidos. “¿Como sabrán que somos vascos?”
    Y seguimos caminando.

    (En euskera agur=adiós)

    El ombligo se cierra con los viajes.

  8. Eso me recuerda a cierto día en el que un conocido mío le abrió la puerta a unos testigos de Jehová (sin pretenderlo, claro). Ante la filípica que comenzaron a soltarle, les espetó:

    “Lo siento. Es que soy adorador de Satanás”.

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