Bienaventurados los pobres de espíritu…
No podrás ser jamás feliz porque te falta un lugar donde anclarte y olvidarte de todo, una referencia para después de tu vida y un pasado que te ate al presente.
Alguien se lo dijo a alguien que no lo recordaba bien, pero me lo contó así.
2 de Abril, 2007 - 16:26
Hum, curioso: nunca se me ocurrió que necesitase esas tres cosas para ser feliz. Siempre pensé que con tener alguien a quien amar y amigos de verdad habría andado buena parte del camino. Qué cosas.
2 de Abril, 2007 - 20:44
Yo creo que es verdad. Ahora que tengo un lugar donde guardar secretos y olvidarme de ellos, me siento ligerita, y por fin puedo ver el pasado para atrás y el futuro para adelante. Pero ese lugar no está en ningún país, sino en el corazón de otro.
2 de Abril, 2007 - 21:26
Me he pasado el fin de semana pensando en algo parecido. Volví a Pamplona, paseé por los sitios por donde paseaba, me di de narices con la puerta de mi ex-casa, con los parques donde columpié a mis niños…me he muerto de pena mirando hacia atrás..y para sorpresa de todos es la primera vez q Pamlona me gusta!!
Tengo este defecto asqueroso, desgraciadamente poco original, de amar lo q pasó, no valorar suficientemente el presente y asustarme imaginando las peores posibilidades en el futuro..
Hubo un tiempo en el q no tenía pasado, me empadroné buscando raíces en una ciudad q odiaba…no era más infeliz q ahora.
Creo, aunq no he acabado de pensarlo, q lo único q me da paz es tener un presente importante con posibilidades de que se prolongue en el futuro..y no mirar atrás.
2 de Abril, 2007 - 23:05
Creo que si hacen faltan anclas, pero para mi no pertenecen al pasado, son el presente, estan a cada momento y por eso nos valen de refugio, y desde luego pienso que esas anclas o refugios pueden cambiar, no tienen porque ser inmutables. Lo siento, pero estoy optimista este lunes…
2 de Abril, 2007 - 23:12
A mí me parecen imprescindibles las raíces. Ellas y los recuerdos (que son lo más parecido que tenemos al pasado, de la misma manera que las esperanzas y las metas son lo más parecido que tenemos al futuro) hacen de nosotros quienes somos aunque nunca pensemos en ello, o no en esos términos. Lo que pasa es que no se puede pasar uno la vida buceando en ellos. Se tienen, se aceptan y se sigue caminando.
(Por favor, que alguien me diga “no te pongas estupenda”…)
3 de Abril, 2007 - 23:36
Creo que es necesario tener un sitio desde donde comenzar y donde tengas la posibilidad de regresar, aunque no por ello tiene que ser bueno. Se debe encontrar tu lugar, crearlo desde cero, aunque cueste, porque ahí es donde debes ser feliz. Aunque no siempre es facil conseguirlo.