Yo es que soy así

Un comentario de Ninotchka en un post anterior me ha hecho recordar la vieja teoría del huevo duro, del buen doctor Jaelae. Últimamente ando dándole vueltas a ese tema en mis conversaciones, esos “tics” inmovilistas sobre rasgos más o menos importantes o definitorios de nuestro carácter que damos por descontados. Parece como que uno cogiera ciertas cartas del mazo en los primeros quince o veinte años de nuestra vida sin reparar en ningún momento en que la baraja sigue encima de la mesa y en que no hay regla alguna que nos impida coger cartas nuevas o descartar las viejas.

Me llevé años odiando los champiñones. Creo que en algún momento, siendo bastante pequeño, los probé y no me gustaron; desde entonces los champiñones formó parte de mi particular (y corta) lista negra de alimentos. A los 15 años pasé un mes de julio en el sur de Inglaterra. La señora que nos acogía había leído mucho a Dickens y eso de darnos de comer y tal no era algo que contemplase con demasiada frecuencia. Una noche salimos todo el grupo del viaje a cenar a una Crepería francesa y el primer crepe era… de champiñones. Gastaba tanta hambre que me lo comí sin pensar. Lo que sí pensé es que no estaban nada mal. En algún momento entre los 6 y los 15 años a mi cuerpo le empezaron a gustar los champiñones. Pero juro que si me lo hubiesen preguntado la noche antes hubiese puesto una genuina mueca de asco.

Yo nunca me enfado (¿seguro?); me trago cualquier película, me gusta todo (¿cuál fue la última que te gustó?); soy muy tímido y pudoroso (¿no estabas anoche cantando en el karaoke?); mi hermano y yo no nos entendemos (diría que hace diez años que no discutes con él); soy muy desordenado (¿has visto que tienes los CDs por orden alfabético?)… tics, frases hechas que adoptamos en algún momento aproximadamente al final de la adolescencia y que tomamos como bandera sin preocuparnos de verificar periódicamente que siguen siendo ciertas.

Yo es que soy así, siempre analizando.

20 comentarios sobre “Yo es que soy así”

  1. Medusa dijo:

    Sin intención de ser tópica sucede que llegamos a una etapa de la vida en la que nos reconocemos bastante bien, casi perfectamente. Nos fastidia ver (y que vean) nuestras pequeñas mezquindades. A estas tratamos de corregirlas. Cosa bien distinta es la benevolencia con la que tratamos nuestros defectos.

    Decidimos que, a pesar de nuestros muchos defectos, no vamos a cambiar. Admitimos que siempre seremos unos gruñones mañaneros, que nunca conseguiremos ser perfectamente ordenados y que no tenemos que caer bien a todo el mundo (porque, total, nunca nos presentaremos a unas elecciones).

  2. Fanshawe dijo:

    Fíjate Medusa que me he encontrado casi más casos de absoluta crueldad con los propios defectos que benevolencia… ¿no te parece?

  3. Nia dijo:

    Huy, yo me he autoanalizado tanto, y he cambiado tanto desde la adolescencia para acá, que ya me he aburrido de ponerme etiquetas. Alguna queda. Y sigo sin tener la menor intención de probar una aceituna verde.

  4. Oyros dijo:

    Ayer le dije a alguien: ‘yo no soy rencoroso. Suelo olvidar a la gente que me hace daño’.

    Hoy, cuando me he enterado de que me han robado unos trabajos y un objeto al que tenía mucho aprecio, me he transformado en un ser con el estómago lleno de ira y los pensamientos emponzoñados con odio y desconfianza. Tengo ganas de destruir.

    Ojalá tenga razón y, dentro de unos días, no me acuerde de nada.

  5. Dr. Malcolm dijo:

    una cosa le voy a decir: cómo me gusta discutirrr, eso sí, lo hago sin mala intención, es que me han dibujado así.

  6. Rosita Fraguel dijo:

    Hoy mismo me acordaba yo de un cuento que leí de pequeña; era de Barco de Vapor, se llamaba “Un duende a Rayas”. El duende hacía un viaje de descubrimiento durante el que se iba encontrando con otros personajes que emitían juicios sobre él y así el duende aprendía que era alto y bajo, perezoso y trabajador, inteligente y bobo, lento y rápido… Vamos, que todo es relativo. Esto me venía a la mente porque alguien me ha dicho que le parecía simpática y sin embargo me consta que hay quien dice de mi que soy una borde… Así que con todo esto, ¿cómo puedo juzgarme yo misma?

    Y sobre lo de probar cosas nuevas. Escuché a mi amigo Nietzche decir una vez (http://espiralesenelcorazon.blogspot.com/) que todas las cosas hay que probarlas al menos dos veces en la vida: una para emitir un juicio y otra para reafirmarlo :P

    (Y oye Nia, las aceitunas están riquísimas :D)

  7. k dijo:

    Estoy de acuerdo en que, cuando uno es crítico o exigente, lo es más con uno mismo que con los demás (esto va por los dos primeros comentarios, que nadie piense que me he fumado algo al sol); pero también estoy de acuerdo con Medusa: siempre llega un momento en que te das cuenta de que tus defectos son parte de ti y decides que van en el pack… basta de luchar con uno mismo, coño.

    Y ya, para seguir con cosas que no vienen mucho a cuento pero que me apetece decir, el otro día leí no sé dónde una frase que decían era de Oscar Wilde (como no se la he leído a él, que recuerde, no pongo la mano en el fuego, pero tiene todas las papeletas…): “a partir de los 25, todo el mundo tiene la misma edad”. Me parece que la idea tiene algo que ver con el huevo duro. O no.

  8. gatavagabunda dijo:

    Yo me tenía por gata bien definida y perfilada a la luz de la luna pero va a resultar que no. Cual gato de Schrödinger: ¿estoy? ¿no estoy? bu

  9. gatavagabunda dijo:

    Toda la culpa es tuya (y de la madre de Yhebra)
    jajaajaaja

  10. itzpapalotl dijo:

    de la infancia se me quedó muy pegado el hecho de no poder correr ni recortar: motora fina y motora gruesa sub-desarrolladas. Hoy puedo correr cinco millas y hacer esculturas de papel… y todavía el reflejo automático es decir que no sirvo para eso! Es más fuerte de lo que uno cree.

  11. edinne dijo:

    Pasamos quince o veinte años intentando definirnos, cuando al fin lo conseguimos nos da miedo dar un paso atrás, darnos cuenta de que no somos exactamente como nos definimos y nos da pereza cambiar. Nos gusta categorizar, generalizar, hacer la realidad más simple de lo que soy. Parece que divago, pero es que soy así.

    Lectora en la sombra.

  12. Veva dijo:

    No creais, ese ser definitivo y definido sólo dura hasta los 40. Después conservas cosas, pero te conviertes en otra persona, varian tus gustos, tus prioridades y tus sarcasmos. Quizá conservas la infancia dentro, pero rara vez la persona joven que eras.

  13. Fanshawe dijo:

    Sí, edinne, y si eres así… :-)

    Pues el ejemplo de Itz es clarísimo de a lo que me refería: el impulso es decir “no valgo para correr y recortar”.

    Estoy contigo Veva, pero mi pregunta es si sigues respondiendo como cuando tenías veinte…

  14. Dr. Malcolm dijo:

    ahora en serio, creo que es sano redibujarse a uno mismo de cuando en cuando. Sobre todo a la vista de los resultados que nunca son como uno hubiera querido que fuesen.

    ale, después de esto me voy a casa que esto de currar hasta tarde me tiene el colapsadas las meninges

  15. Mariajo dijo:

    Le doy una vuelta de tuerca: a mí me molesta muchísimo cuando en medio de una discusión, o de un roce, se mete un tercero buscando tu condescendencia (eso sí, normalmente con buenas intenciones, el pobre) con algo así como ‘es que ella es muy cabezota’, o ‘no te preocupes, siempre es así de borde’. O incluso textualmente un ‘es que él es así’. Y ya parece que como esos rasgos se le han atribuido a la otra persona, y por supuesto son inamovibles, tú ya no tienes derecho a ser ni cabezota, ni inflexible, ni ‘así’.
    Recrimino mi derecho a ser ‘así’ yo también de vez en cuando, eah. :-p

  16. Yhebra dijo:

    De acuerdo con edinne: la cuestión no es si realmente nos convertimos en huevo duro o no, sino en la pereza que nos da redefinirnos constantemente o intentar superar nuestros defectos. Esto me recuerda que nuestra capacidad para aceptar tanto críticas como autocríticas es finita, llega un momento en que ya no tenemos más ganas de sentirnos culpables por como somos, seamos como seamos en cada momento. Y entonces alcanzamos ese punto en que la salida más fácil es decir “yo soy así”. Y punto en boca, portazo, se acabó la discusión y dejarme en pá ya de una vé, cohone.

    En cuanto al auténtico tema de este post (wehe) creo que seguir respondiendo que eres como hace veinte años a veces se debe a una falta de consciencia sobre uno mismo, pero muchas veces es sólo un acto reflejo, un defecto fisiológico en la memoria. Yo sigo buscando el bote de leche hidratante, y eso que ya el otro día Ele me recordó que lo dejé en Alemania. Bu.

  17. Oyros dijo:

    Llega un momento en que simplemente asumes ciertas cosas de tí mismo y, al cabo del tiempo, esas cosas no tienen por qué seguir siendo ciertas.

  18. maga-esporádica dijo:

    Este post me vuelve loca,me encanta y me hace sudar. Desde que era pequeña hasta mas o menos los 17 actué y viví como todos los que me rodeaban esperaban de mi,siempre hablaba educadamente, era disciplinada en todo y casi todos tenian una opinion positiva de mi.
    De pronto me sentí triste cada vez que no estaba deacuerdo con algo y fue peor hasta que con 19 me fui de casa y me dedique a buscarme, hablar con mis palabras, reirme con mi risa, mirar con mis ojos. Desde entoces cada dia y cada cosa o persona nueva me reinventa, me cambia y unas veces soy parecida a antes y otras todo lo contrario, reconozco mi esencia en lo que hago o digo, a veces me gusta otras no pero nada indica que la proxima vez haga o diga lo mismo.
    Yo no creo ser un huevo duro espero no terminar de madurar ni cambiar nunca, espero que nadie me de sentado.

  19. ladydark dijo:

    Creo que algunas veces esas actitudes o aptitudes (o la falta de aptitud) que hemos asimilado como propias, digerido y aceptado, aunque ya no tengan razón de ser porque años despues las hemos superado, nos siguen sirviendo de máscara o excusa ante depende que situaciones. Un poco lioso, estoy liada, por ejemplo, yo siempre argumento que soy una negada con la física, total porque en 2º de BUP no pudé comprender lo del tren y la pelota, el resto de mi vida si en algún momento sale el tema siempre me evado con un “Uy yo de física ni idea”, cuando, aún siendo cierto en gran medida, en realidad ahora si me interesan determinados aspectos de la física y leo sobre ellos con placer (desde un acercamiento estético al espacio he llegado a un acercamiento científico, cosas que pasan), pero me vale la frase, si es alguien que sabe porque me explica cuidadosamente y aprendo y si es alguien que tampoco tenía ni idea porque cambia de tema. Al final lo he liado aún más…

  20. Juan Cosaco dijo:

    ¿Recuerdas de la escena de Rojo en que Jean Luc T. cuenta cómo dejó de ser juez? entender que si hubieras vivido la vida de un asesino, muy probablemente fueras un asesino también, es más que entenderle, es comprenderle, y por tanto ser incapaz de juzgar y/o condenar.
    Claro que si has vivido tú vida, puedes llegar a liberarte de tu propia autocrítica… es posible.
    Salud!

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