El desencanto
Que la política es cosa de los políticos no es verdad. La política de los medios de comunicación, de las grandes frases y de la ruptura de España, la que se ve en las promesas televisadas y en las campañas de imagen no tiene demasiado que ver con todo un universo de personas, de izquierdas, conservadores, nacionalistas, que deciden remangarse y cambiar lo que creen que se debe cambiar y pelear por lo que se consideran justo. El descreimiento hacia la “clase política” (y senadores romanos, no te jode) es parecido al desapego que tantas veces sufren colectivos completos por acciones concretas: los médicos peseteros e inhumanos, los funcionarios vagos y desagradables, los sindicatos chorizos, los policías abusadores… y escondidos tras unos cuantos despreciables hay una legión de personas que intentan hacer las cosas lo mejor posible y con toda la honestidad del mundo. Y es que la política local es mucho más que Sebastián y Gallardón, y por supuesto mucho más que Zapatero o Rajoy.
Hace bastantes años me tocó cubrir unas elecciones municipales con la radio en la que estaba de prácticas. Tuve la posibilidad de conocer en persona y escuchar durante una hora a todos los candidatos a la alcaldía de Sevilla, formarme una opinión real de ellos como personas y como personajes, como políticos y como vendedores. También de leerme sus programas (era parte de mi trabajo) y sobre todo de, posiblemente por primera y última vez en mi vida, votar con plena consciencia y consecuencia de lo que estaba votando. Realmente confiaba en el candidato y en el programa al que voté, después de haber hecho un ejercicio largo y meditado de todo lo que me estaban ofreciendo.
Mi candidato perdió, de manera escandalosa además. Se había pasado cuatro años peleando y trabajando muy duro por conseguir cosas en las que creía, había conseguido con su grupo avances importantes en materias municipales estancadas y que parecían irresolubles. Dio igual. En una ciudad de un millón de habitantes ciertas cosas, como el trabajo municipal, muchas veces importan bien poco. Recuerdo su desencanto cuando terminó la noche electoral y como no pudo evitar musitar entre dientes “yo lo dejo, que les den por saco”.
Una muy buena amiga lleva cuatro años trabajando dentro de un pequeño ayuntamiento de pueblo, codo con codo con concejales, alcaldes y un grupo de personas convencida de lo que está haciendo por su pueblo. Ha visto como al llegar la campaña electoral su trabajo se ha visto cubierto de mentiras y mierda arrojada en la puerta y como, extrañamente, sus jefes, los políticos que gobernaban, han decidido no caer en la provocación ni rebajarse a una guerra de chusma repugnante. Convencidos, han decidido seguir trabajando y sentirse satisfechos de ver como su pequeño municipio ha mejorado una barbaridad en cuatro años.
Ayer perdieron las elecciones entre acusaciones falsas y con los oídos pitándoles de mentiras y mierda.
Que alguien recupere mis ganas y mis creencias, que alguien me diga que las cosas no son siempre así, que la política puede ser algo más que un espectáculo de circo o una partida de Risk, llena de estrategias y manipulaciones. Y sobre todo que alguien me diga que el desencanto de mi amiga no le va a impedir seguir creyendo que hay que implicarse y luchar más allá de cualquier otra cosa. Que alguien me diga que se le pasará su desencanto y que no sólo en los libros las cosas son justas.
Ánimo preciosa.
28 de Mayo, 2007 - 11:38
El problema de la política es que nadie mira los programas. Nadie comprueba qué ha hecho qué en los últimos cuatros años. La gente no tiene memoria. Por eso los mensajes son tan cortos y cosas como ‘España va bien’, sea o no verdad, si se usan como arma de difusión masiva, pueden hacer maravillas. Ojo, no tienen porqué ser buenas.
Yo me pregunto cómo un partido, cuyos concejales iniciaron una batalla campal durante un pleno para defender su posición política, ha podido salir el segundo más votado en mi ciudad. Y no soy del norte.
Para la decepcionada: si crees en lo que haces, no te deprimas. Gente como tú es la que hace que la política no sea una mentira.
28 de Mayo, 2007 - 13:09
Yo mismo si quieres te lo digo, pero hay que superar la democracia representativa sí o sí. Con la partitocracia no vamos a ningún lado. Bueno sí, al precipicio de cabeza.
28 de Mayo, 2007 - 21:17
yo soy más negativo…
yo creo que hasta que la política no se mida por los resultados y sus políticos por su capacidad de fracaso, estamos bien jodidos.
En primer lugar vota mucha gente que no sabe lo que vota. Que vota a “estos” porque los ha votado siempre. O que vota a “aquél” porque tiene muy buena presencia.
Sé que suena melodramático y casi fascista, pero tendrían que hacer un jodido exámen para poder votar. Sé que es una opción muy peligrosa, pero por el amor de dios, mi abuela ha votado hasta hace poco y os prometo que ella votaba a un partido porque una vez al año les invitaban a cenar.
Así que el que habla mejor, el que pone mejor show y en definitiva el que sabe quedar mejor, es el que tiene más posibilidades. Que sea verdad o mentira? qué más da, mientras cuele.
Y así de triste es.
Yo de tu amiga me dedicaba a la papiroflexia, que suele ser más provechoso espiritualmente.
Sólo un acto de voto_blanquismo y abstención unánime sacará a España de la gilipollez que lleva encima!!!
29 de Mayo, 2007 - 8:09
Pues no puedo estar más en desacuerdo con Melonian. Por supuesto que lo ideal sería que la gente votase con un criterio formado, ése es también mi deseo (¡que quede claro!). Pero en democracia también se puede votar porque sí. El voto del señor analfabeto cuenta igual que el del más exquisito intelectual, y lo siento, pero creo que así debe ser. A priori no sé porque el voto de mi abuelo es peor que el de cualquier otro. Sinceramente, yo no menospreciaría la opinión de muchos que tal vez no tengan una base cultural amplia como para saber de cuestiones históricas e ideológicas, pero hay algo que también cuenta: lo que percibimos. A mi abuelo he escuchado percepciones sobre políticos que nada tienen que envidiar al analista más curtido. Y recuerdo que ha sido argumento de muchos no demócratas eso de que dejar elegir al pueblo sería un suicidio porque “no saben votar”.
29 de Mayo, 2007 - 8:10
Me temo que lo del voto en blanco no sirve de nada. ¿Realmente crees que un absentismo del 70% haría cambiar algo? No lo creo.
Habría que cambiar otras cosas: el 5% de mínimo, crear el voto negativo, el sistema de reparto de los escaños que hacen que los votos de una comunidad valgan más que lo de otra y que a los políticos que se demuestre que están mintiendo o simplemente insultaran, los tiraran de la política PARA SIEMPRE.
Buff. Cuántas cosas…
29 de Mayo, 2007 - 10:50
ey, yo no he hablado de una base cultural amplia…simplemente un test donde se pueda decidir que esa persona conoce a los candidatos y por lo menos 5 puntos básicos de su programa y las diferencias entre estos.
No hablo de historia medieval y recitar clásicos.
Simplemente que la gente vote a alguien porque viste bien o porque tiene mejor sonrisa. Eso sencillamente no ayuda a nadie.
Mi ideal es que TODO el mundo pudiese votar porque TODOS tienen conocimiento de cada partido que se presenta. No hace falta que sepan recitar la tabla periódica ni multiplicar de memoria, sólo saber qué leches están votando.
Y lo siento, yo sí creo que el voto del que no sabe qué vota debe tener menos valor que la gente que sí se implica y sabe cuales opciones hay.
Precisamente como la democracia es tan importante, no creo que sea decente que la gente vote por votar y el país tenga un gobernante basado en “la tradición de la familia” o “porque su traje le queda de puta madre”.
Me ha gustado la idea del voto negativo =)
29 de Mayo, 2007 - 11:59
Su amiga debería verse unas cuantas temporadas de THE WEST WING.
29 de Mayo, 2007 - 12:20
Pues Melonian, aunque comprendo perfectamente por dónde van tus razonamientos… en el fondo estoy más de acuerdo con Gata. Es demasiado utópico esperar que todo el mundo se implique de forma activa en la política (no me refiero sólo al hecho de votar, sino al de informarse bien): no creo que como tú dices eso se pueda separar de la idea de ‘base cultural amplia’.
Personalmente tengo especial interés en el lado comunicativo de la política: el discurso que emplean, las vías, el control de la información que ejercen. Por más que queramos un discurso o un programa de un partido no está (desgraciadamente) al alcance de todo el mundo, de ahí que haya que recurrir a lemas absurdos y fáciles de recordar, a demagogias, a frases tontas. Son fundamentales las ‘percepciones’ de las que habla Gata. Establecer líneas divisorias según las motivaciones que muevan a cada votante sería tan complicado…
29 de Mayo, 2007 - 13:02
En fin… idealmente hablando pienso exactamente igual que melonian. Pero sólo idealmente, porque como dicen la gata y Mariajo las líneas divisorias son demasiado complicadas. Al no existir un ente perfecto que trace claramente la raya de los justos para votar… pues la democracia completa sigue siendo el sistema menos malo.
Dicho de otro modo. Para mí lo perfecto sería el gobierno de los mejores, lo segundo más perfecto la democracia votada por los consecuentes y lo tercero más perfecto (o menos imperfecto) la democracia plena. Como el primero y segundo son y serán siempre imposibles me quedo gustoso con el tercero.
Aunque me cabree a veces.
29 de Mayo, 2007 - 17:58
Y… ¿dónde hay que firmar para que un partido político te invite a cenar? Coño, ya puestos.
Algunas veces parece (y digo parece, nos parece) que todos los esfuerzos han sido en balde por culpa de un par de jilipollas malintencionados; pero esto no pasa solo en política, por desgracia. La democracia no es la culpable de ese tipo de cosas. Por desgracia también.
29 de Mayo, 2007 - 19:54
yo creo, y eso da para mucho más de un comentario en casa ajena, que la clave está en adecuar lo que tenemos a lo que queremos.
El sistema proporcional+la ley d’hondt+el 5% de mínimo+listas cerradas+circunscripciones electorales heterogéneas y enormes+… todo eso da lo que tenemos. Parlamentos polarizados en dos grandes partidos nacionales y una multitud de pequeños (en apoyos) partidos regionales. Y en el medio un desierto de 1.000.000 de votos.
Si queremos un sistema como el inglés, con sus elecciones “personales” en distritos, o los italianos (si es que hacen algo bien), o los franceses, con su segunda vuelta, o los americanos, con sus elecciones a jueces y fiscales,…
de hecho, si nos damos cuenta, no es casual que sea en las elecciones municipales donde haya (o pueda haber) mayor representatividad.
porque, querida gata, estando en total acuerdo con tu tesis de que una persona, un voto, la realidad es que eso no ocurre. No vale igual un voto en ceuta que uno en mallorca que uno en madrid. Y eso se ha visto en las elecciones.
mis propuestas: si jugamos a españa, jugamos a españa. Qué es eso de votar por provincias? (división, por cierto, arcaica donde las haya). ahora, si jugamos a representantes cercanos, locales, que sean los que yo elija y de uno en uno, en distritos iguales (de unos 100.000 habitantes, 400 diputados permite la constitución, y ya semos 40 millones de almas). Si jugamos a presidente, a presidente, si a parlamento, a parlamento. El presidente es mío y me lo follo cuando quiero.
Todos los votos valen lo mismo, fuera el 5% y la ley d’hondt (leñe, que estamos en el siglo XXI y el cálculo numérico está más que desarrollado)
y ya me callo, que es que me tocáis y las palmas y me pongo como me pongo
29 de Mayo, 2007 - 19:56
y fans, con todos mis respetos, el gobierno de los mejores es como el gobierno de los más guapos, ¿quién decide qué es lo mejor?
en todo caso, no se me preocupe que tanto en uno como en otro ud. y yo estábamos, mínimo, de secretarios de estado
29 de Mayo, 2007 - 19:57
y ya me callo.
de verdad.
ya.
29 de Mayo, 2007 - 19:57
………
29 de Mayo, 2007 - 20:01
Si no fuera por que le conozco diría que es usted spam…
Dice usted:
“con todos mis respetos, el gobierno de los mejores es como el gobierno de los más guapos, ¿quién decide qué es lo mejor?”
Si se da cuenta decimos exactamente lo mismo. Repito lo que dije en mi anterior comentario: lo ideal es el gobierno de los mejores. Pero es imposible. Y - añado - es imposible porque no hay narices de saber o decidir lo que es lo mejor. Por ello no solo es imposible sino que siempre lo será.
30 de Mayo, 2007 - 15:13
aro, aro…yo siempre estoy hablando de ideales. Ya lo he puesto, no sólo es difícil, sino que es peligroso, porque cuando pones restricciones hay gente que se puede aprovechar.
Tengo muy claro que es prácticamente imposible crear un cuestionario 100% para decidir si eres apto o no para votar.
Lo que si tengo claro es en mi convicción de el futuro de un gobierno (y por tanto del país en cierto modo) no se tendría que medir por votos de los que votan porque sí. Me repatea y me indigna que el voto de alguien como fanshawe valga lo mismo que el de mi abuela que no sabe ni qué pinta tiene el que se presenta. No es justo, no tiene sentido.
Votamos a la persona que tiene un mejor programa para el país, comundidad autónoma, ayuntamiento, etc. Nada más.
No me gustaría que en un concurso literario me juzgara alguien que no sabe leer, o en un concurso de arte, alguien que no sabe qué es la perspectiva. Pués bien, en unas elecciones, no me gusta que juzgue alguien que no sabe qué está votando.
Pero entiendo vuestras opiniones, y tengo claro que tenéis razón, que mis ideas son impracticables y que es imposible marcar una línea que divida aptos de no aptos. Pero un hombre puede soñar, un hombre puede soñar…luego levantarse e ir a currar.
@K: hazte jubilado, apúntante a un “casal” (club) de jubilados, trae de vuelta a Jordi Pujol, y él te llevará en autocar con tu “casal” y unos cuantos más, a cenar una vez al año al Sant Jordi…palabrita de niño melón!
30 de Mayo, 2007 - 17:19
y si el problema no estuviera en los votantes sino en los votados?
(hoy solo un comentario, lo prometo. Que luego me sube la tensión)
31 de Mayo, 2007 - 7:54
El problema es que hay algunos que, por mucho daño que hagan, por muchas denuncias que reciban y que los lleven directamente a la cárcel sin pasar por la casilla de salido pero habiendo cobrado bastante más de 20.000 pesetas, siguen saliendo elegidos una y otra vez…
Quizá deberían hacer un cursillo de prevotante sobre cómo informarse de qué hace cada cual o un examen antes de votar:
- A ver, tú por qué votas a XXX, dime algún punto de su programa electoral que te resulte interesante y algo que haya hecho bien en los últimos años.
3 de Junio, 2007 - 16:01
Muchísimas gracias, Fansh.
Creo que te lo dije, pero quería dejarlo por escrito.