Escribí hace tiempo algo así (hablo de memoria, porque no sé dónde anda el original):
El viajero, cansado, decidió parar en el Hostal “La Luna” a reposar sus doloridos huesos. Pidió una habitación para pasar la noche y cayó rendido de sueño en el acto.
Al despertar, se encontró con que las paredes se habían estrechado tanto que presionaban su cara y que el techo había bajado tanto su altura que rozaba su coronilla.
Maldita sea - pensó. - Ha vuelto a tocarme un cuarto menguante.
Mi primo, el Dr. Breavman, que acaba de mudarse a Corfu, al parecer ha alquilado un apartamento donde antes estaba el viejo hostal “La luna”…
:)
No todos los lugares son siempre adecuados para dejarte caer.
mi casa entera está menguando y empieza a caber en cajas de cartón.
mi vida, últimamente, se resume en un folio de papel encabezado por las letras cv…
un abrazo-fuerte-fuerte-teletubbie
Es un relato precioso. Siempre supe que la luna tenía más influencia de la que ya todos conocemos…
qué grande…es el mejor chiste que se puede hacer sobre una habitación que se hace pequeñita…ese y que un droide pequeñín y que hace pitidos consiga parar las paredes…
Jiji, me ha gustao, ¿tienes más?
A mi me angustia profundamente.
Es un relato estupendo. Espero con ansia la luna llena.
Vivo en Casas de La Luna Nueva.
Disculpe la oscuridad de mensaje.
Tal vez en una semana.
Envidio la grandeza de lo menguante.
Saludo y reverencia