Que la miel no sabe buena en una sola boca
Martes, 7 de Marzo de 2006
Una vez amé a una mujer escuchando al viejo Ali Farka Touré.
Ay, viejo Alí, que huérfano nos has dejado, a mí y a mi corazón. Descansa en paz, gigante.

Una vez amé a una mujer escuchando al viejo Ali Farka Touré.
Ay, viejo Alí, que huérfano nos has dejado, a mí y a mi corazón. Descansa en paz, gigante.
Cuando el diablo descansa, mata moscas con el rabo. El maléfico Satanás nos tiene el territorio comido, así que no nos queda otra que luchar con sus propias armas. Eso sí que no se lo espera, cree que sólo podemos combatir con la tranquilidad y las medias tintas.
No.
Ahí se está equivocando…
¿No lo oís? Está llegando… empiezan a moverse los pies, la cabeza, las manos, todo el cuerpo, todo el cuerpo, todo el cuerpo…
Ya viene… estamos preparados… al diablo le vamos a combatir con la taranta…
Ya llega…
El baile de San Vito - Vinicio Capossela
Salchichas, hígados,
visceras a la brasa
y antorchas danzantes,
llamas balanceates
sobre el dorso de la iglesia llameante.
Vino, tenderetes,
tierra seca y rosa,
tierra del sur, tierra del sur,
tierra de confine,
tierra de donde termina la tierra
Y al continente le da igual
y no al viento,
y al continente le da igual
y no al viento.
Mustafá viene de Africa
y aquí sopla el viento de Africa
y nos dice mantenedme quieto
y nos dice mantenedme quieto
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
La desolación que había en la noche
se la ha llevado el viento,
se la ha llevado el ron,
se la ha llevado lejos de donde estaba.
Viejos y jóvenes picados,
viejos y jóvenes picados
por la taranta, por la taranta,
por la tarántula, laaaaaaaaaaaaaaalalalalalalalaaa
círculo que cierra, círculo que abre,
círculo que aprieta, círculo que empuja
círculo que abraza y luego te expulsa.
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
Dentro del círculo del vudú me arrojo
y allí veo que la vida es ese momento
¡Expulsa, expulsa a Satanás,
expulsa el diablo que te pasa!
¡Expulsa el mal que tengo dentro o no me paro!
¡Expulsa el mal que tengo dentro o no me paro!
Nosotros dos bailamos la danza de las espadas
hasta el desgarro rojo del alba.
Ninguno que me espera, ninguno que me espera,
ninguno que me espera o me sospecha.
El bizco que tiene los ojos del revés,
el curado no se cura,
el razonador no razona
San Pablo no perdona
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
¡Tengo el baile de San Vito y no me pasa!
Este es el mal que llevo
desde hace treinta años encima.
Quieto no sé estar en ninguna parte.
Rueda rueda rueda la roca
rueda por encima, rueda por bajo
y el musgo no crecerá sobre la piedra,
y el musgo no crecerá sobre la piedra.
¡Expulsa expulsa a Satanás,
expulsa al diablo que te pasa!
Las noches se consumen,
empiezan los temblores
de la taranta, de la taranta,
de la tarántula, laaaalalalaaalaaaaaaaaaaa
(En italiano original aquí)
De vez en cuando me lo repito, a ver si por una vez, aunque sea por casualidad, se cumple…
TODO SE TRANSFORMA - Jorge Drexler
Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.
Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano
rincón de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias.
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino,
y antes de Torino, en Prato,
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.
Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía,
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería……
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
El primer damnificado en mi día a día cuando se me agrieta el corazón es la música. Me doy cuenta de que necesito sonidos a mi alrededor porque el silencio me deja sordo, pero esos sonidos no deben poder cantarse, no pueden tener ritmo… la música es algo que cedo con pasión a las personas que me rodean y los convierto en sus propietarios, deja de tener sentido sin una cara que asociarle. En períodos como este tengo que dejar pasar un poco de tiempo antes de poder volver a escucharla sin sentir frío.
Pero esta mañana, en el coche de camino al aeropuerto, de mi casette ha salido la voz de Josele Santiago para recordarme que, efectivamente, estos son los efectos de haber dejado ya de jugar. Con apenas tres o cuatro frases entrelazadas, Los Enemigos ponen en palabras esta crisis generacional que nos ha tocado vivir.
La cuenta atrás
Hola chaval
Prepárate para dejar de jugar
¡1, 2, 3, ya!
Ahora la carrera es de verdad
Habrá que limpiar
Los colores que hay en tu cristal
¿Lo ves claro ya?
Bienvenido hijo, a la realidad
Llave en mano
Entra, hijo, entra sin llamar
Y no cedas jamás
¡No cedas jamás!
El mundo rula y al caer
Se muerde la cola
¿Por qué has tenido que crecer?
¡Maldita la hora!
Debes ganar
Y pisar fuerte, hay que impresionar
Vas a flipar
Tendrás que ser mejor que los demás
¡Qué solo estás!
Mi queridísimo hijo mi chaval
La cuenta atrás
¡4, 2, 3, 1, 0, ya!
Bienvenido
Al club de los que vamos a triunfar
La vuelta ya nos la darás
¡Tú vales chaval!
Kiko Veneno resumía en un trocito de canción exactamente lo que siento…
“No pido mucho
poder hablar sin cambiar la voz
caminar sin muletas
hacer el amor sin que haya que pedir permiso
escribir en un papel sin rayas.
O bien si parece demasiado …”
Mi hermano insiste en que haga lo que me salga de las narices con el blog. Que no me sienta obligado a hablar de cosas determinadas o a publicar un post al día en lugar de dos o tres, o uno al mes. Que no me olvide de que esto lo empecé por mí y que tal vez por eso esté funcionando tan bien.
Voy a hacerle caso. Y para empezar dejo la rebelión generacional contada por mi adorado Fabrizio de André. De nuevo dejo primero la traducción.
SALLY - Fabrizio De André
Mi madre me dijo No debes jugar
Con los zíngaros en el bosque.
Mi madre me dijo No debes jugar
Con los zíngaros en el bosque.
Pero el bosque estaba oscuro, la hierba ya estaba verde
Por ahí viene Sally con una pandereta.
Pero el bosque estaba oscuro, la hierba ya estaba alta
Decídle a mi madre que no volveré.
Fui hacia el mar sin barco para atravesarlo,
gasté cien liras por un pececillo de oro.
Fui hacia el mar sin barco para atravesarlo,
gasté cien liras por un pececillo ciego.
Lo monté sobre el lomo, desaparecí en un momento
Decídle a mi madre que no volveré.
Lo monté sobre el lomo, desaparecí en un momento
Decidle a mi madre que no volveré.
Cerca de la ciudad encontré a Pilar del mar,
con dos gotas de heroína adormecía su corazón.
Cerca a las caravanas encontré a Pilar de los manzanos
Con la boca sucia de arándanos y un cuchillo en medio del pecho.
Me desperté sobre la encina, el asesino había huído,
decidle al pececillo que no volveré.
Me miré en el estanque, el asesino ya se había lavado,
decidle a mi madre que no volveré.
Sentado bajo un puente se olfateaba el rey de los ratones,
en la calle sus muñecas quemaban mantas.
Tumbado bajo el puente se adoraba el rey de los ratones,
en la calle sus muñecas seducían a los señores.
Me habló en la boca, me regaló un brazalete,
decidle a la encina que no volveré.
Mi besó en la boca, me ofreció su cama,
decidle a mi madre que no volveré.
Mi madre me dijo no debes jugar
Con los zíngaros del bosque.
Pero el bosque era oscuro, la hierba ya estaba verde,
por allí viene Sally con una pandereta…
SALLY
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari nel bosco.
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari nel bosco.
Ma il bosco era scuro l’erba gi verde
lì venne Sally con un tamburello
ma il bosco era scuro l’erba gi alta
dite a mia madre che non tornerò.
Andai verso il mare senza barche per traversare
spesi cento lire per un pesciolino d’oro.
Andai verso il mare senza barche per traversare
spesi cento lire per un pesciolino cieco.
Gli montai sulla groppa sparii in un baleno
andate a dire a Sally che non tornerò.
Gli montai sulla groppa sparii in un momento
dite a mia madre che non tornerò.
Vicino alla citt trovai Pilar del mare
con due gocce d’eroina s’addormentava il cuore.
Vicino alle roulottes trovai Pilar dei meli
bocca sporca di mirtilli un coltello in mezzo ai seni.
Mi svegliai sulla quercia l’assassino era fuggito
dite al pesciolino che non tornerò.
Mi guardai nello stagno l’assassino s’era gi lavato
dite a mia madre che non tornerò.
Seduto sotto un ponte si annusava il re dei topi
sulla strada le sue bambole bruciavano copertoni.
Sdraiato sotto il ponte si adorava il re dei topi
sulla strada le sue bambole adescavano i signori.
Mi parlò sulla bocca mi donò un braccialetto
dite alla quercia che non tornerò.
Mi baciò sulla bocca mi propose il suo letto
dite a mia madre che non tornerò.
Mia madre mi disse - Non devi giocare
con gli zingari del bosco.
Ma il bosco era scuro l’erba gi verde
lì venne Sally con un tamburello.
Fabrizio de André es un mito en Italia. Gente de todas las edades, aficiones, condición social, manera de ser, opiniones diversas siempre reaccionan igual cuando mencionas su nombre. Sonríen y dicen “De André è un mito”. Contador de historias, músico prodigioso, poeta, amante de Italia hasta decir basta, librepensador, anarquista de sentimientos, Italia hoy sigue llorando su muerte, hace ya varios años, y el mundo debería llorar el hecho de no conocerlo.
Cuando llegué a este país de contrastes De André estaba allí para recibirme con su voz grave y dulce y sus palabras mágicas. Me susurró al oído esta canción y desde entonces me ha acompañado en estos nueve meses. Cuando el viernes pasado una orquesta interpretaba la canción en un precioso jardín en las afueras de la ciudad cerré los ojos para dejar que me invadiera completamente. Cuando los abrí y miré a mi izquierda vi un rostro interminablemente hermoso que. con los ojos cerrados, sentía en cada poro la música del maestro.
Entonces comprendí que tenía que contároslo.
(Esta vez meto la traducción primero y el original después).
EL TESTAMENTO DE TITO
No tendrás otro Dios, más allá de mí,
Con frecuencia me han hecho pensar:
Gentes diversas, venidas del este
Decían que en el fondo era igual.
Creían en otro diferente a ti,
Y no me han hecho mal.
Creían a otro diferente a ti,
Y no me han hecho mal.
No nominarás el nombre de Dios,
No lo nominarás en vano.
Con un cuchillo clavado en el costado
Grité mi pena y su nombre:
Pero quizás estaba cansado, quizás demasiado ocupado
Y no escuchó mi dolor.
Pero quizás estaba cansado, quizás demasiado lejano,
Realmente, lo nominé en vano
Honrarás a tu padre. Honrarás a tu madre
Y honra también su bastón,
Besa la mano que rompe tu nariz
Porque le pediste un bocado:
Cuando a mi padre se le paró el corazón
No he sentido dolor.
Cuando a mi padre se le paró el corazón
No he probado dolor.
Recuerda santificar las fiestas.
Es fácil para nosotros ladrones
Entrar en los templos que recitan salmos
De esclavos y de sus amos
Sin acabar atados a los altares
Degollados como animales.
Sin acabar atados a los altares
Degollados como animales.
El quinto dice no debes robar
Y quizás yo lo he respetado
Vaciando en silencio los bolsillos ya hinchados
De aquellos que habían robado.
Pero yo, sin ley, robé en mi nombre,
Los otros en el nombre de Dios.
Pero yo, sin ley, robé en mi nombre,
Los otros en el nombre de Dios.
No cometerás actos que no sean puros
Es decir, no desperdiciar el semen.
Fecunda a una mujer cada vez que la ames
Así serás hombre de fe:
Después las ganas desaparecen y el hijo permanece
Y a tantos los mata el hambre.
Yo, quizás, he confundido el placer y el amor,
Pero no he creado dolor.
El séptimo dice no matarás
Si del cielo quieres ser digno.
Mirad hoy esta ley de Dios,
Tres veces clavada en la madera.
Mirad el final de aquel nazareno
Y un ladrón no muere de menos.
Mirad el final de aquel nazareno
Y un ladrón no muere de menos.
No dirás falso testimonio
Y ayúdales a matar a un hombre.
Lo saben de memoria el derecho divino
Y se olvidan siempre del perdón.
Yo he perjurado sobre Dios y sobre mi honor
Y no, no siento dolor.
Yo he perjurado sobre Dios y sobre mi honor
Y no, no siento dolor.
No desearás las cosas de los otros,
No desearás a la esposa.
Decídselo a aquellos, preguntádselo a los pocos
Que tienen una mujer y alguna cosa:
En el lecho de los otros, ya cálidos de amor
No he sentido dolor.
La envidia de ayer no ha terminado aún
Esta noche os envidio la vida.
Pero ahora que viene la noche y la oscuridad
me quita el dolor de los ojos
y se desliza el sol más allá de las dunas
a violar a otra noche:
yo viendo a este hombre que muere
madre, yo siento dolor.
En la piedad que no cede al rencor
Madre, he aprendido el amor.
IL TESTAMENTO DI TITO - Fabrizio De André
Non avrai altro Dio, all’infuori di me,
spesso mi ha fatto pensare:
genti diverse, venute dall’est
dicevan che in fondo era uguale.
Credevano a un altro diverso da te,
e non mi hanno fatto del male.
Credevano a un altro diverso da te
e non mi hanno fatto del male.
Non nominare il nome di Dio,
non nominarlo invano.
Con un coltello piantato nel fianco
gridai la mia pena e il suo nome:
ma forse era stanco, forse troppo occupato
e non ascoltò il mio dolore.
Ma forse era stanco, forse troppo lontano
davvero, lo nominai invano.
Onora il padre. Onora la madre
e onora anche il loro bastone,
bacia la mano che ruppe il tuo naso
perché le chiedevi un boccone:
quando a mio padre si fermò il cuore
non ho provato dolore.
Quando a mio padre si fermò il cuore
non ho provato dolore.
Ricorda di santificare le feste.
Facile per noi ladroni
entrare nei templi che rigurgitan salmi
di schiavi e dei loro padroni
senza finire legati agli altari
sgozzati come animali.
Senza finire legati agli altari
sgozzati come animali.
Il quinto dice “non devi rubare”
e forse io l’ho rispettato
vuotando in silenzio, le tasche gi gonfie
di quelli che avevan rubato.
Ma io, senza legge, rubai in nome mio,
quegli altri, nel nome di Dio.
Ma io, senza legge, rubai in nome mio,
quegli altri, nel nome di Dio.
Non commettere atti che non siano puri
cioè non disperdere il seme.
Feconda una donna ogni volta che l’ami, così sarai uomo di fede:
poi la voglia svanisce ed il figlio rimane
e tanti ne uccide la fame.
Io, forse, ho confuso il piacere e l’amore,
ma non ho creato dolore.
Il settimo dice “non ammazzare”
se del cielo vuoi essere degno.
guardatela oggi, questa legge di Dio,
tre volte inchiodata nel legno.
guardate la fine di quel nazareno,
e un ladro non muore di meno.
Guardate la fine di quel nazareno,
e un ladro non muore di meno.
Non dire falsa testimonianza
e aiutali a uccidere un uomo.
Lo sanno a memoria il diritto divino
e scordano sempre il perdono.
Ho spergiurato su Dio e sul mio onore
e no, non ne provo dolore.
Ho spergiurato su Dio e sul mio onore
e no, non ne provo dolore.
Non desiderare la roba degli altri,
non desiderarne la sposa.
Ditelo a quelli, chiedetelo ai pochi
che hanno una donna e qualcosa:
nei letti degli altri, gi caldi d’amore
non ho provato dolore.
L’invidia di ieri non è gi finita:
stasera vi invidio la vita.
Ma adesso che viene la sera ed il buio
mi toglie il dolore dagli occhi
e scivola il sole al di l delle dune
a violentare altre notti:
io nel vedere quest’uomo che muore,
madre, io provo dolore.
Nella piet che non cede al rancore,
madre, ho imparato l’amore.
Nos creemos que sabemos. Creemos que sabemos de cine, o tal vez de literatura, o puede ser que de música. Creemos que somos unos expertos, que no se nos puede sorprender, que a estas alturas podemos criticar, juzgar, decidir y valorar con el acerbo de años y años de conocimiento.
Luego llega el viejo músico de Mali, llega el bueno de Alí Farka Touré, y resulta que no teníamos ni idea de nada. Alí nació hace 66 años en la región de Tombuctú, el hijo numero catorce de una familia noble, el único que ha sobrevivido de todos ellos.
Cuenta el periodista Manuel Villar: “Todavía un niño, una serpiente con una extraña marca en la cabeza, llamada Ghimbala, relacionada con los espíritus del río, se le enroscó en el cuello. Consiguió quitársela, pero a partir de ese momento entró en un mundo nuevo y sufría ataques epilépticos. No sentía ni el agua ni el frío y lo llevaron al poblado del Homborí, en el país Dogón, donde consiguió curarse y allí empezó a tocar. A su regreso, los espíritus del río lo recibieron de nuevo y siguió creciendo y tocando con ellos. ”
Ali domina como ningún otro el Djerkel, una guitarra de una sola cuerda, y la Njarka, violín de una sola cuerda. Y jugando con esa cuerda, acariciándola, hablándole, susurrándole, comprendiéndola, logra extraer los sonidos más hermosos, más emocionantes, más conmovedores que se pueda imaginar.
A finales de los sesenta, durante una visita a Bamako de Otis Redding, Ray Charles y John Lee Hooker, el blues negro americano y la música de la tierra de Alí se encontraron y se enamoraron en el acto. El viejo Alí escuchó las notas y la voz ronca y cavernosa de Hooker y corrió a preguntarle si era originario de África, porque le parecía escuchar la música con la que había nacido y que había amado toda su vida. Y los grandes bluesmen escuchaban boquiabiertos a este músico de sonrisa inmensa y eterna, cómo de sus dedos y de una sola cuerda salían las melodías que ellos consideraban tan suyas. Se amaron en el acto. Eso es algo que no se puede evitar, ¿verdad? Cuando dos almas se aman de inmediato no se puede detener.
Por suerte para nosotros, tal vez no para él, Ry Cooder lo escuchó tocar en los años ochenta en nigeria y le convenció para venir a occidente y grabar “Talking Tombuctú” juntos. Y gracias a eso, el que se cree mundo civilizado pudo escuchar como un mago del corazón del África Negra te dice con tranquilidad, sin soberbia, sin pretender nada, “esta es mi música, te la regalo, compártela”. Y yo, al escucharlo, sólo puedo cerrar los ojos y sentirme feliz de saber tan poco, tan poquito, como para tener el privilegio de escucharle por primera vez. Y cuánto envidio a aquellos que a partir de ahora le escuchen esa primera vez. Porque yo ahora sólo puedo saborearlo, disfrutarlo, pero no sentir de nuevo esa euforia de cuando tienes la sensación de que es la primera vez que abres los ojos, y necesitas, NECESITAS realmente, buscar a alguien para agarrarle de los hombros y decírselo. Te faltan las palabras pero lo quieres contar. Quieres decir “escucha al viejo Ali, que me ha dicho que el mundo es tan grande tan grande que no he hecho más que comenzar a conocerlo por un ángulo pequeñísimo”.
Desde entonces, desde “Talking Tombuctú”, el viejo Ali ha decidido que está demasiado ocupado con sus cultivos y sus animales como para volver a Occidente a grabar. Hay cabezotas, como el productor Nick Gold, que decidió que si él no iba a occidente, occidente iría a él. Instaló un estudio de grabación improvisado en una fábrica de ladrillos abandonada en Niafunké, el poblado a orillas del Níger donde el viejo Alí vive, duerme, ríe y toca. Y cuando todo estaba preparado, el viejo Alí terminó tranquilamente sus quehaceres diarios, comió y bebió con sus amigos, escucharon viejas historias y después cogió del brazo a Nick y le dijo “¿vamos a tocar viejo amigo?”. Y Nick se sonríe al darse cuenta de que, afortunadamente, la música sigue siendo mucho más importante que todo lo demás, y siente la punzada de placer de volver a los orígenes, y la tentación terrible de mandar a la mierda a su productora y dedicar lo que le queda de vida a disfrutar la vida y la música como lo hace Alí.
Dice el viejo alí Farka Touré en una de sus canciones: «Soy Alí y éste es el mensaje a mi gente/que la miel no sabe buena en una boca/estoy aquí y voy a compartirla/todo lo que he ganado con mi música volverá a la tierra y a mi gente».
Que la miel no sabe buena en una boca.
Amén Alí. Amén.
Gracias a Stereo_T llega a mis oidos la música de un tipo con la mala suerte de llamarse Julio Bustamante. Hace música sencilla, con una voz de lo más normal tirando a desafinada y música que entra a destiempo. Pero tiene una habilidad impagable. Aparte del talento que destila en sus letras sus canciones son de esas en las que imperceptiblemente, sin que te des cuenta, empiezas a seguir el ritmillo con el pie, luego cierras los ojos y mueves la cabeza y acabas dibujando una sonrisa, tímida al principio, que llena la cara después. Todo un efecto revitalizante. Os dejo esta pequeña maravilla, “Mundo Sereno”. Por favor, perded un par de minutos en leerla. Merece la pena.
JULIO BUSTAMANTE - Mundo Sereno
Ven, sígueme:
te voy a llevar a un mundo
prodigioso,
confortable, de categoría.
Aunque tal vez hayas estado allí antes
te voy a llevar igual… te voy a llevar igual.
Tú calla, déjame
conducirte a los tiempos anteriores al gramófono y la radio
que ya están de nuevo aquí.
Solitario silencio,
mediodía desierto,
rumores próximos y lejanos a la vez.
Silbido complaciente del vecino,
ropa tendida que aletea al sol eterno,
sol eterno, sol eterno, sol eterno…
Aroma sonoro de alimentos,
paso leve de la muchacha, habla poco
en la cocina del universo flotante,
en la Calle del Ángel.
¡Qué poquitas cosas dice esta chiquilla, por favor!
Y ya estamos,
mejor dicho:
ya somos,
unidos en el mundo tranquilo
antes y después de la electricidad,
de la confusión.
Yo me voy al tiempo más allá de la televisión
y del motor
que aceleró a sus hijos hasta enloquecer, hasta enloquecer…
y les robó lo más sagrado:
las palabras sin prisas,
el silencio del árbol,
la gota en la fuente,
la gota en la fuente, esa gota en la fuente…
Donde las cosas hablan,
tiempo de sobra,
eco de pensamientos en la cabeza que deja de ser tuya
para ser la de cualquiera:
¡Eso es! ¡Por ahí vamos bien, por ahí vamos bien!
La mejor música es la que sale de instrumentos
hechos de bosque
donde no hay noticias de la mañana ni de la noche,
solamente mañana y noche:
el agua y el fuego,
la luna y el sol, la luna y el sol…
¡Cómo me gusta!, cómo me gusta
acariciarte por debajo de la ropa
cuando me llevas de paseo en bicicleta
y me preguntas si estoy loco, si estoy loco:
¡Por supuesto que sí, por supuesto que sí!
Estoy loco por ti…
¡y por tu amiga también!
¡Cómo iba a ser de otra manera en esta tierra de palmeras,
de jazmín y de azar, jazmín y de azar…!
Pero tú ven, tú sígueme:
te voy a llevar a un mundo
prodigioso,
confortable,
de categoría.
Aunque tal vez hayas estado allí antes
te voy a llevar igual… te voy a llevar igual.
Yhebra, o mejor dicho su gata Neko, ha tenido muchos gatitos. Ella se ha enamorado de uno, o tal vez una, del que sólo ha visto una pata naranja en una fotografía y el pequeñín necesita un nombre (y acepta sugerencias). Yo soy alérgico a los gatos, como sabe más de uno, pero últimamente he pensado en darme tratamiento antiestamínico y resignarme a vivir en un mundo donde los gatos me observan, viven en mi patio, en mi ordenador, en mis recuerdos, en mi teléfono, en mis correos electrónicos, en mi música, en mi piel.
Yhebra, si es gata te propongo “Alice” (se pronuncia “aliche”) que significa, aparte de Alicia, boquerón :-)
Para Francesco de Gregori, Alice vive inmersa en ese mundo felino.
ALICE - Francesco de Gregori
Alice guarda i gatti e i gatti guardano nel sole
mentre il mondo sta girando senza fretta.
Irene al quarto piano e li tranquilla
che si guarda nello specchio e accende un’altra sigaretta.
E Lilì Marlene, bella più che mai, sorride e non ti dice la sua et
ma tutto questo Alice non lo sa.
Ma io non ci sto più, gridò lo sposo e poi,
tutti pensarono dietro ai cappelli,
lo sposo è impazzito, oppure ha bevuto,
ma la sposa aspetta un figlio e lui lo sa,
non è così, che se ne andr .
Alice guarda i gatti e i gatti muoiono nel sole,
mentre il sole a poco a poco si avvicina.
E Cesare perduto nella pioggia,
sta aspettando da sei ore, il suo amore, ballerina.
E rimane lì, a bagnarsi ancora un po’,
e il tram di mezzanotte se ne va,
ma tutto questo Alice non lo sa.
Ma io non ci sto più, e i pazzi siete voi,
tutti pensarono dietro ai cappelli,
lo sposo è impazzito, oppure ha bevuto,
ma la sposa aspetta un figlio e lui lo sa
non è così, che se ne andr .
Alice guarda i gatti e i gatti girano nel sole,
mentre il sole fa l’amore con la luna.
Il mendicante arabo ha qualcosa nel cappello,
ma è convinto che sia un portafortuna.
Non ti chiede mai, pane o carit
e un posto per dormire non ce l’ha
ma tutto questo Alice, non lo sa.
(Traducción cortesía de mi mismo).
Alice mira a los gatos y los gatos miran al sol
mientras el mundo está girando sin prisa.
Irene en el cuarto piso está allí tranquila
se mira en el espejo
y enciende otro cigarrillo.
Y Lili Marlene, más bella que nunca,
sonríe y no te dice su edad
pero todo esto Alice no lo sabe…
“Pero yo ya no puedo seguir”
gritó el marido, y entonces
todos pensaron detrás de sus sombreros
“el marido ha enloquecido o quizás ha bebido”
pero su esposa espera un hijo y él lo sabe
no es así que se largará.
Alice mira a los gatos y los gatos mueren al sol
mientras el sol poco a poco se avecina,
y Cesare, perdido en la lluvia,
espera desde hace seis horas a su amor, la bailarina.
Y se queda allí a mojarse todavía un poco más,
y el tranvía de medianoche se va,
pero todo esto Alice no lo sabe…
“Pero yo ya no puedo seguir, y los locos sois vosotros”.
Todos pensaron detrás de sus sombreros
“el marido ha enloquecido, o quizás ha bebido”
pero su esposa espera un hijo y él lo sabe,
no es así que se largará.
Alice mira a los gatos
y los gatos dan vueltas en el sol
mientras el sol hace el amor con la luna.
El mendigo árabe tiene poca cosa en el sombrero
pero está convencido de que es un amuleto.
No te pide nunca pan, o caridad
y un lugar para dormir no tiene
pero todo esto Alice no lo sabe…