Yhebra, o mejor dicho su gata Neko, ha tenido muchos gatitos. Ella se ha enamorado de uno, o tal vez una, del que sólo ha visto una pata naranja en una fotografÃa y el pequeñÃn necesita un nombre (y acepta sugerencias). Yo soy alérgico a los gatos, como sabe más de uno, pero últimamente he pensado en darme tratamiento antiestamÃnico y resignarme a vivir en un mundo donde los gatos me observan, viven en mi patio, en mi ordenador, en mis recuerdos, en mi teléfono, en mis correos electrónicos, en mi música, en mi piel.
Yhebra, si es gata te propongo “Alice” (se pronuncia “aliche”) que significa, aparte de Alicia, boquerón :-)
Para Francesco de Gregori, Alice vive inmersa en ese mundo felino.
ALICE - Francesco de Gregori
Alice guarda i gatti e i gatti guardano nel sole
mentre il mondo sta girando senza fretta.
Irene al quarto piano e li tranquilla
che si guarda nello specchio e accende un’altra sigaretta.
E Lilì Marlene, bella più che mai, sorride e non ti dice la sua etÃ
ma tutto questo Alice non lo sa.
Ma io non ci sto più, gridò lo sposo e poi,
tutti pensarono dietro ai cappelli,
lo sposo è impazzito, oppure ha bevuto,
ma la sposa aspetta un figlio e lui lo sa,
non è così, che se ne andrà .
Alice guarda i gatti e i gatti muoiono nel sole,
mentre il sole a poco a poco si avvicina.
E Cesare perduto nella pioggia,
sta aspettando da sei ore, il suo amore, ballerina.
E rimane lì, a bagnarsi ancora un po’,
e il tram di mezzanotte se ne va,
ma tutto questo Alice non lo sa.
Ma io non ci sto più, e i pazzi siete voi,
tutti pensarono dietro ai cappelli,
lo sposo è impazzito, oppure ha bevuto,
ma la sposa aspetta un figlio e lui lo sa
non è così, che se ne andrà .
Alice guarda i gatti e i gatti girano nel sole,
mentre il sole fa l’amore con la luna.
Il mendicante arabo ha qualcosa nel cappello,
ma è convinto che sia un portafortuna.
Non ti chiede mai, pane o caritÃ
e un posto per dormire non ce l’ha
ma tutto questo Alice, non lo sa.
(Traducción cortesÃa de mi mismo).
Alice mira a los gatos y los gatos miran al sol
mientras el mundo está girando sin prisa.
Irene en el cuarto piso está allà tranquila
se mira en el espejo
y enciende otro cigarrillo.
Y Lili Marlene, más bella que nunca,
sonrÃe y no te dice su edad
pero todo esto Alice no lo sabe…
“Pero yo ya no puedo seguir”
gritó el marido, y entonces
todos pensaron detrás de sus sombreros
“el marido ha enloquecido o quizás ha bebido”
pero su esposa espera un hijo y él lo sabe
no es asà que se largará.
Alice mira a los gatos y los gatos mueren al sol
mientras el sol poco a poco se avecina,
y Cesare, perdido en la lluvia,
espera desde hace seis horas a su amor, la bailarina.
Y se queda allà a mojarse todavÃa un poco más,
y el tranvÃa de medianoche se va,
pero todo esto Alice no lo sabe…
“Pero yo ya no puedo seguir, y los locos sois vosotros”.
Todos pensaron detrás de sus sombreros
“el marido ha enloquecido, o quizás ha bebido”
pero su esposa espera un hijo y él lo sabe,
no es asà que se largará.
Alice mira a los gatos
y los gatos dan vueltas en el sol
mientras el sol hace el amor con la luna.
El mendigo árabe tiene poca cosa en el sombrero
pero está convencido de que es un amuleto.
No te pide nunca pan, o caridad
y un lugar para dormir no tiene
pero todo esto Alice no lo sabe…